La ilegalización en España del partido independentista vasco Batasuna se cita en diversos medios de la política turca como un ejemplo a aplicar con los nacionalistas kurdos del Partido de la Sociedad Democrática (DTP).
Así lo asegura el analista turco Fikret Bila al señalar que «en diversas reuniones en Ankara se ha hablado del ejemplo de Batasuna». «Batasuna fue prohibido por no condenar las acciones de ETA y no cortar sus relaciones. Diecisiete directivos fueron detenidos por considerar que aún mantenían relaciones con ETA», recuerda Bila.
Según el analista, la cúpula del Ejército turco quiere aplicar el ejemplo de Batasuna al DTP, al que acusa de ser el brazo político del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
El líder del Partido Republicano del Pueblo, el mayor de la oposición, Deniz Baykal, criticó al DTP por legitimar al PKK, y recordó que en España «la Justicia encarcela a los políticos que no cortan sus relaciones con el terrorismo».
Según Akin Özcer, ex consejero de la embajada turca en Madrid, Turquía afronta dos graves retos: «La falta de libertad de expresión y organización para los kurdos» y la presencia de «una Batasuna kurda». Además, «Turquía no es tan democrática como España», lamenta Özcer.