La agenda de los líderes es una explosiva mezcla de asuntos internacionales que incluyen Irán, Kosovo y el escudo antimisiles
10 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La agenda de los presidentes de Francia y Rusia, motivada por la gira oficial de dos días de Nicolas Sarkozy iniciada ayer, es una explosiva mezcla de asuntos internacionales.
Para ambos, la cita comenzó atragantada por un maratón de conversaciones bilaterales con otros líderes mundiales, con el objetivo de aclarar las posturas en las cuestiones más controvertidas. Según los analistas, el programa nuclear iraní, la independencia de Kosovo y los planes estadounidenses de instalar un sistema antimisiles en Europa central y del Este, son los platos principales.
Antes de volar a Moscú, Sarkozy se citó con su homólogo ucraniano, Víktor Yúshchenko, recién celebradas las elecciones, que reavivaron la tensión con Rusia. También recibió a los líderes de Polonia y de la República Checa, ambas ex repúblicas soviéticas que aprueban los planes de EE. UU. de instalar en ellas un sistema de defensa.
Entretanto, el presidente ruso, Vladimir Putin, tiene previsto reunirse el viernes con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a quien expondrá las preocupaciones rusas sobre el sistema antimisiles. El jefe del Kremlin planea alimentar el rechazo de la UE a los planes «unilaterales» de Estados Unidos mediante sus reuniones con Sarkozy y la canciller alemana, Angela Merkel.
Alianza antibélica
Putin está trabajando en triangular su posición actual a través de la vieja alianza antibélica germano-franco-rusa contra Estados Unidos, opina Thomas Gomart, jefe del programa ruso del Instituto Francés de Relaciones Internacionales. Mientras que Alemania ha mantenido una actitud ambivalente hacia la imposición de sanciones a Irán, que Rusia rechaza, la posición de Francia ha sido más descarada. Sarkozy ha dicho: «Entre la resignación y la guerra, dos palabras que no pertenecen a mi vocabulario, hay una actitud responsable: aumentar las sanciones para que Irán entre en razón, pero también abrir el diálogo si Irán elige cumplir sus obligaciones».
No obstante, Putin tratará de lograr un acuerdo para «tener una propuesta cuando viaje a Irán la semana próxima», dijo el analista Fyodor Lukyanov. En cuanto a Kosovo, los expertos ven difícil que ambos líderes alcancen un compromiso.
Sin embargo, los portavoces del Kremlin y del Elíseo minimizaron ayer los asuntos internacionales e hicieron hincapié en el punto de vista «pragmático». Rusia busca un nuevo pacto de inversión que permita a sus principales empresas invertir en la UE. Putin también abordará el tema de la cláusula Gazprom, que limita la inversión de empresas extranjeras en el sector energético europeo.
Con todo, el punto clave estará en la economía. Sarkozy y Putin discutirán principalmente sobre las relaciones comerciales actuales y algunos proyectos concretos, señaló el portavoz del Kremlin. Los gigantes energéticos Total, de Francia, y Gazprom, de Rusia, son socios en el yacimiento de gas de Shtokman, y ambos países mantienen una estrecha cooperación en la industria automovilística y aeronáutica.