La ciudad de Pisco, destruida, sin servicios básicos ni comunicaciones

Efe

INTERNACIONAL

Hay decenas de cadáveres esparcidos por las calles de la ciudad.

16 ago 2007 . Actualizado a las 19:28 h.

La ciudad de Pisco, una de las más afectadas por el terremoto de 7,9 grados que estremeció el miércoles a Perú, ha amanecida sin servicios básicos, con problemas de comunicaciones y el 70 por ciento de su infraestructura destruida, informaron fuentes oficiales.

De los 350 muertos contabilizados hasta ahora, 200 se reportaron en Pisco, informó desde la zona del desastre el ministro peruano de Salud, Carlos Vallejos, que también dio cuenta de más de un millar de heridos.

Por su lado, el alcalde de la ciudad, Juan Mendoza, dijo a la agencia oficial Andina que los vecinos pasaron la noche al raso, concentrados en plazas y jardines.

Por problemas en el servicio telefónico y una gran congestión en las líneas, las emisoras radiales se convirtieron en un medio de enlace entre los peruanos que llaman desde distintos lugares del país para tener noticias de sus seres queridos.

A pesar de que las réplicas del terremoto se registran cada vez con menos intensidad, el nerviosismo y la desesperación reina entre la población que, junto a los equipos de rescate, buscan a supervivientes entre los escombros.

En la sede municipal se acumulan decenas de cadáveres que no pudieron ser trasladados al depósito de cadáveres por falta de capacidad, y otros tantos están esparcidos por las calles de Pisco, tal como muestran imágenes difundidas por la televisión local.

El gobierno municipal y las instituciones de protección civil iniciaron la remoción de escombros en la Catedral de Pisco, que quedó destruida por el terremoto mientras en su interior se oficiaba una misa en a la que asistían unas 300 personas.

El hospital de la ciudad se encuentra al máximo de su capacidad, con pocas medicinas y con desabastecimiento en el banco de sangre.

En Pisco se han instalado improvisadas tiendas de atención médica en las calles para asistir a los heridos que acuden a ellas, la mayoría con contusiones y fracturas.

Los habitantes de Chincha, una pequeña ciudad situada 40 kilómetros al norte de Pisco, se refugiaron en los cerros que rodean a la población y pasaron allí la noche a la espera de ayuda.

De Lima partieron hoy tres aviones y dos helicópteros con medicinas, tiendas de campaña y comida al departamento de Ica y la localidad de Cañete, al sur de Lima, que han sido declaradas en emergencia debido a los daños causados por el terremoto.

El precio de los pasajes hacia la región afectada por el terremoto se duplicaron debido a la fuerte demanda.

A 20 kilómetros al sur de Pisco, en la localidad de Paracas, el hotel de turistas se vio afectado por una marejada, pero aún se desconoce la magnitud de los daños.

La costa peruana afectada por el seísmo forma parte de la ruta turística que lleva a las míticas Líneas de Nazca, mientras que Ica, rodeada de dunas, acoge el balneario de Huacachina, considerado un oasis en medio del desierto.