La UE asume que su Constitución tendrá que ser un tratado normal

Juan Oliver CORRESPONSAL | BRUSELAS

INTERNACIONAL

JACEKT TURCZYK

Optimismo tras la reunión del presidente francés con Lech Kaczynski Sarkozy, Zapatero y Merkel intentan que el Gobierno polaco suavice sus posiciones

14 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La Constitución europea no será una constitución y se quedará en un nuevo tratado que reformará los anteriores, pero sin sustituirlos. Ese parece el único punto de consenso entre los Veintisiete a menos de una semana de que sus jefes de Estado y de Gobierno se reúnan en Bruselas para tratar de salvar el atolladero institucional en el que sumieron a la UE los referendos de Francia y los Países Bajos. La presidencia alemana, que trabaja contrarreloj para limar las reticencias de los países que más pegas han puesto al tratado (por este orden, Polonia, Francia, el Reino Unido, Países Bajos y la República Checa), ha elaborado un informe en el que da por seguro el cambio de nombre y de carácter del texto. Primero, porque se trata de una condición irrenunciable de los más escépticos, que no quieren dar a entender que la UE pueda convertirse algún día en un Estado. Y, segundo, porque el resto de los que, como España, ya han ratificado la Constitución, parecen dispuestos a ceder. La canciller alemana, Ángela Merkel, subrayó ayer las «gravísimas consecuencias» que tendría el que los líderes no llegaran a un acuerdo la semana que viene para, al menos, pactar una hoja de ruta que permita disponer de un tratado antes de que acabe el año. Pero también advirtió de que el consenso será imposible si algunos países, como Polonia, se mantienen en sus posiciones. Merkel se reunirá mañana en Berlín con el presidente polaco, Lech Kaczynski, sometido a toda una ofensiva diplomática: hoy se entrevistará con el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, portavoz oficioso de los 18 países que defienden el texto, y ayer lo hizo con el presidente francés, Nicolás Sarkozy. Tras esta reunión, al menos, ambos líderes coincidieron en que es posible llegar a un acuerdo.