El controvertido ex presidente de Austria y diplomático falleció ayer en su casa de Viena a causa de un infarto
14 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El nombre de Kurt Waldheim, muerto ayer en su casa de Viena a los 88 años de un infarto, estará siempre asociado a su pasado nazi, pese al prestigio que se había ganado en sus diez años como secretario general de la ONU. El diplomático y ex presidente de Austria siempre negó haber sido simpatizante del nacionalsocialismo de Adolf Hitler y mantuvo que sólo cumplió con su deber, como la mayoría de los austríacos. Waldheim, nacido en 1918 cerca de Viena en el seno de una familia de clase media, sirvió como teniente del Ejército nazi (Wehrmacht) en las campañas en Yugoslavia y Grecia (1939-43), en las que más de 42.000 judíos de Salónica acabaron en los campos de concentración y miles de partisanos balcánicos fueron masacrados. Durante años ocultó su pasó por la Wehrmacht para no perjudicar su brillante carrera como político y diplomático. Pero, en 1986, en plena campaña presidencial austríaca, el semanario Profil publicó su hoja de servicios en la Wehrmacht. A pesar de esas acusaciones, ganó las elecciones con el 54% de los votos y presidió la república alpina hasta 1992. Las revelaciones sobre su pasado desencadenaron un profundo examen de conciencia en el país sobre el papel de Austria en el Tercer Reich. En el ámbito internacional fue considerado persona no grata y EE.?UU. le impidió la entrada. Quince años antes había sido elegido secretario general de la ONU, en atención a su competencia, capacidad de trabajo y pertenencia a un país neutral. Durante su mandato encabezó iniciativas de mediación, como en la guerra entre la India y Pakistán (1971), la del Yom Kippur (1973) y la invasión turca de Chipre en 1974. Un veto impuesto por China le impidió presentarse a un tercer mandato, siendo reemplazado por Javier Pérez de Cuéllar. Nadie se explica cómo con su pasado llegó a dirigir la ONU, aunque una de las tesis apuntan a que la URSS lo conocía y lo utilizó para extorsionarlo.