Un ruso fue interrogado en relación al rapto de Madeleine

La Voz

INTERNACIONAL

Dos semanas después de la desaparición de Madeleine McCann, la policía no encuentra pistas sólidas sobre el paradero de la niña británica pese a que, acosada por la fuerte presión de la prensa, ha creado gran expectación sobre sus testigos y sospechosos. El último de ellos, un informático ruso de 22 años, identificado como Sergey Malinka, fue interrogado y puesto en libertad en la madrugada de ayer mientras era seguido por numerosos periodistas. El nombre de Malinka había sido filtrado por fuentes policiales a medios lusos, que en algún caso lo vincularon con pederastia. Como en el caso de Robert Murat, en cuya vivienda, del tejado al sótano, no quedó una piedra sin remover, la casa de Malinka fue registrada y le intervinieron diversos efectos, entre ellos ordenadores personales. | efe