Un preso de Guantánamo confiesa que planificó el ataque al «Cole»

La Voz AGENCIAS | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

Fue el enlace de Bin Laden en el atentado de la embajada de Kenia El presunto miembro de Al Qaida compareció ante un tribunal militar

19 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Waled Mohammed Bin Attash, presunto miembro de Al Qaida y actualmente preso en la base de Guantánamo, ha confesado ante un tribunal militar haber planeado el ataque contra el buque de guerra norteamericano USS Cole en Yemen en el año 2000. También reconoció que había sido el enlace entre Osama Bin Laden y el grupo que detonó una bomba en la embajada de EE.UU. en Kenia en 1998. El menos así se reflejaba en las transcripciones hechas públicas ayer por el Departamento de Defensa de norteamericano. «Organicé un plan para la operación un año y medio antes de que se llevara a cabo, comprando la embarcación y reclutando a los integrantes de la operación (...) también participé en la compra de los explosivos», dijo Waled Bin Attash sobre el ataque contra el destrucor USS Cole, en una audiencia del pasado 12 de marzo en Guantánamo. En el ataque contra la embajada en Nairobi (Kenia) el 7 de agosto de 1998, Attash dijo que se había provisto materiales y apoyo en Pakistán. «Fui el enlace entre Bin Laden y su segundo al mando, Abu Hafs al Masri, y el jefe de la célula en Nairobi», indicó. Más de 200 muertos Tanto el atentado en Nairobi, con 213 fallecidos y más de 4.00 heridos, como el ataque contra el buque estadounidense, en el que murieron 17 soldados y otros 39 resultaron heridos, han sido considerados los dos puñetazos de Al Qaida contra intereses estadounidenses previos a la masacre del 11 de septiembre del 2001. Según explicó el detenido, él mismo suministró a la célula terrorista con «todos los documentos que necesitaban, desde sellos falsos para visados», enviándolos desde Afganistán a Pakistán, para preparar el ataque de Nairobi. En el caso contra el Cole , el Attash fue el responsable de adquirir el barco y los explosivos empleados en el atentado, así como de reclutar al resto de personas implicadas. «Confeccioné el plan para dicha operación año y medio antes del ataque», aclaró. Pese a que Attash afirmó que el relato de los hechos así como su implicación en la autoría de los mismos era veraz, el presunto miembro de Al Qaida dejó claro que muchos de los detalles obtenidos por los servicios de inteligencia de Washington eran erróneos, aunque se negó a explicar o esclarecer los mismos. Tras estas revelaciones, que se produjeron en una audiencia privada el pasado día 12, sin prensa ni público, el grupo militar en la base naval estadounidense de Guantánamo debe determinar si Attash será juzgado como enemigo no combatiente. Este detenido forma parte de un grupo de 14 presos calificados por los servicios de inteligencia norteamericanos como «de alta importancia».