Después de varias horas de incertidumbre, el dictaror iraquí ha sido ejecutado en Bagdad minutos antes del amanecer, según ha confirmado la televisión pública iraquí.
30 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El ex presidente iraquí Sadam Huseín ha sido ejecutado esta madrugada. Antes del amanecer del sábado, la fiesta musulmana de Al Adha (el sacrificio) el dictador depuesto tras la invasión estadounidense ha sido ahorcado, cumpliendo la pena de muerte a la que fue condenado por la matanza de 148 chiíes en 1982. Sobre las 4.05 hora española, las televisiones árabes Al Hurra y Al Arabiya anunciaban la muerte de Huseín, que se habría producido 10 minutos antes. Más tarde, el equipo legal de Sadam confirmaba a la CNN estadounidense que el ex presidente había sido ejecutado. La televisión pública iraquí anunciaba oficialmente la muerte de Sadam pocos minutos después. Las noticias sobre la ejecución de Sadam fueron creciendo a lo largo de la tarde del viernes, cuando se comenzó a extender la idea de que el ex presidente iraquí sería ajusticiado como muy tarde a lo largo de hoy, sábado. Las informaciones confirmando y desmintiendo este extremo se sucedían en cuestión de minutos. Los abogados de Sadam aseguraban que su representado había sido entregado a las autoridades iraquíes para proceder a la ejecución. Sin embargo, el ejército estadounidense, en palabras del portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tom Casey, desmentía esta acusación y aseguraba que todavía se encuentraba bajo custodia estadonidense. Sin embargo, a última hora del viernes varias fuentes iraquíes avanzaban el hecho de que Sadam sería ejecutado antes del alba en Bagdad (las seis de la mañana en el país asiático, antes de las 4 de la madrugada española). Las noticias se basaban en palabras de jueces y funcionarios del gobierno iraquí a los que se convocaba para la ejecución. Por la noche, los abogados de Sadam Huseín presentaron un recurso al tribunal de apelaciones estadounidense, ya que Sadam tenía un juicio civil pendiente en EE.UU. El tribunal rechazó la petición de impedir la ejecución del mandatario, mientras el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, daba por la tarde el visto bueno a la ejecución. Ahora, quedan por medir las consecuencias de la imagen de un Sadam finalmente muerto, y si se produce un rebrote de la violencia en un país ya destruido por la guerra.