Un amigo de las cinco prostitutas de Ipswich podría ser su asesino

Imanol Allende CORRESPONSAL | LONDRES

INTERNACIONAL

AFP

El sospechoso afirmó un día antes a la prensa que es inocente, aunque no tiene coartada Conocía bien a las víctimas y ha sido adiestrado en diferentes técnicas policiales

18 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Tom Stephens, de 37 años, es empleado de un supermercado, divorciado, solitario y, para sus vecinos, un tipo «raro», El trabajo de más de 500 policías, 10.000 llamadas y cientos de horas de grabaciones en vídeo utilizadas durante la investigación por el asesinato de cinco prostitutas en la ciudad inglesa de Ipswich, daban ayer los primeros resultados con la detención de Tom Stephens, un hombre de 37 años que era amigo y cliente de las cinco víctimas y que tal como él mismo dijo un día antes a la prensa no tiene ninguna coartada. Stephens no deja de ser un sospechoso con base fundada, aunque es el único con el que cuenta por el momento Scotland Yard. Este trabajador de un supermercado, divorciado y considerado por muchos con un tipo solitario y extraño, fue arrestado ayer por la mañana en su casa en Trimley, cerca de la ciudad portuaria de Felixstowe. Así lo indicó el comisario a cargo de la investigación, Stewart Gull, en una escueta rueda de prensa. «Un hombre de 37 años fue arrestado en su domicilio en Trimley, cerca de Felixstowe», dijo Gull. El interrogatorio al presunto estrangulador de Ipswich comenzó ayer en la comisaría central de Suffolk. No son pocos los que opinan en Inglaterra que con esta detención Scotland Yard intenta cubrir el expediente, ante la presión mediática, social e incluso política por encontrar al autor de los asesinatos antes de las fiestas de Navidad. La detención de Stephens puede aliviar temporalmente la presión sobre los agentes, pero muchas pruebas, por ahora circunstanciales, acusan a Tom Sephens. Además de conocer bien a las víctimas -siempre se dijo que era alguien cercano a ellas-, también parece estar bien informado del trabajo forense de la policía. Tom Stephens era policía especial, un cuerpo de voluntarios que sirven como enlace de la policía en la comunidad, y como tal ha sido adiestrado en las diferentes técnicas de la policía. Ninguna de las cinco víctimas tiene restos de ADN. La ex prostituta Jacci Goldsmith, amiga de Stephens, mostró ayer su sorpresa y rotundamente negó que el detenido fuera el culpable. «No es violento ni peligroso, todo lo contrario, defiende a las chicas y las lleva en su coche a por droga y en agradecimiento le ofrecen sus servicios gratis, yo he dormido en su cama un par de veces porque no tenía ningún lugar donde ir y nunca tuvimos relaciones sexuales».