Está dispuesta a dialogar con EE.UU. si le retira las sanciones financieras impuestas en el 2005 Rice aclara que EE.UU. negociará siempre que no le impongan condiciones
20 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?orea del Norte no hará más ensayos nucleares. Así lo aseguró ayer el presidente norcoreano, Kim Jong-il, al comprometerse con China a que su país no hará una nueva prueba atómica. Y también mostró su apertura al diálogo con Estados Unidos, con la condición de que Washington retire sus sanciones financieras. Kim Jong-il ofreció ese compromiso durante su reunión con el enviado especial y consejero de Estado para Asuntos Internacionales de China, Tang Jiaxuan, que visitó Corea del Norte esta semana. Kim Jong-il aseguró a la delegación china que Corea del Norte «está dispuesta a ceder, si EE.UU. hace lo mismo». La exigencia es que Whasington retire las sanciones impuestas en septiembre y octubre del 2005 a un banco de Macao y a varias instituciones financieras norcoreanas por su supuesta implicación en el lavado de dinero del narcotráfico y en la falsificación de dólares para comprar componentes armamentísticos. Es la primera vez desde el ensayo nuclear del pasado día 9 en que el régimen norcoreano dice estar dispuesto a negociar sobre su programa atómico en el marco de las conversaciones entre las dos Coreas, EE.UU., China, Japón y Rusia. Ese diálogo está estancado desde hace casi un año por el boicot de Corea del Norte tras la imposición de las sanciones. En las conversaciones con Tang, el líder norcoreano también lamentó el malestar que el ensayo nuclear causó entre los dirigentes chinos, que con insistencia habían demandado a Corea que no hiciera la prueba. «Afortunadamente, mi visita esta vez no ha sido en vano», dijo Tang a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en Pekín, adonde llegó tras visitar Seúl y Tokio, en una gira que también la llevará a Moscú. Rice ofreció la primera reacción de Estados Unidos a la oferta de diálogo del régimen de Pyongyang: «Corea del Norte puede llamarnos cuando lo desee», dijo Rice, pero dejó claro que la iniciativa no ha de partir de Washington, sino de Pyongyang, que ha de renunciar a cualquier tipo de condición para dialogar. Dijo que EE.UU. se opone a unas conversaciones directas con Corea antes de que ese país acepte retornar a las negociaciones a seis bandas. La gira de Rice pretende recabar compromisos para aplicar con firmeza las sanciones impuestas a Corea por el Consejo de Seguridad de la ONU, que el pasado sábado aprobó una resolución de condena a Corea del Norte. El papel clave de China China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y último valedor internacional de Corea del Norte, apoyó también las sanciones comerciales impuestas tras el ensayo nuclear del pasado día 9, así como la resolución que las contenía, y manifestó su rotunda oposición a una nueva prueba atómica por parte de Pyongyang.