La ONU urge a Corea del Norte a desistir de su prueba nuclear
INTERNACIONAL
Después de cuatro días de intensas negociaciones, el Consejo de Seguridad de la ONU advirtió ayer a Corea del Norte de que si, como anunció esta semana, prueba la bomba atómica podría afrontar consecuencias. No obstante, el texto adoptado bajo la fórmula de «declaración presidencial», no vinculante y de menor alcance que una resolución, no hace referencia de forma explícita a la imposición de sanciones, aunque deja abierta esa posibilidad para un futuro. Estados Unidos y Japón, por un lado, y Rusia y China, por otro, lograron limar sus diferencias iniciales sobre el tono y el lenguaje que se debería utilizar para responder al anuncio que hizo Pyongyang el pasado martes. Mientras los primeros optaban por emplear un vocabulario más duro, incluso con una referencia directa a las sanciones, los segundos preferían dar más espacio a la diplomacia. Ambas posturas quedaron reflejadas en el documento, en el que se pide a Corea del Norte que no lleve adelante dicho ensayo nuclear pues en caso contrario «pondrá en peligro la paz, la estabilidad y la seguridad de la región y fuera de ella». También urge a Pyongyang a que vuelva «sin condiciones previas» a las llamadas «negociaciones a seis» -con Japón, China, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos- con el objetivo de que renuncie a tener y desarrollar armamento nuclear, según se comprometió en septiembre de 2005. Amenaza implícita Por último, el texto señala que si finalmente la prueba nuclear se realiza representará «una clara amenaza para la paz y la seguridad internacional» y que por lo tanto el Consejo de Seguridad «actuará conforme a su responsabilidad bajo la Carta de Naciones Unidas». De esta forma, se invoca, aunque no de manera explícita, el espíritu del capítulo VII de dicha Carta, que contempla la imposición de sanciones, incluido el uso de la fuerza.