El líder de la república separatista moldava de Cisdniéster, Igor Smirnov, llamó a la población a votar por la incorporación a Rusia en el referendo de autodeterminación convocado para mañana. La consulta no es reconocida por Occidente. «Piensen en lo que nos ha dado Moldavia y lo que nos ha dado Rusia», dijo Smirnov, líder desde 1990 de este territorio, que proclamó su independencia en 1991 y rompió lazos con Moldavia tras una guerra civil en la que contó con la ayuda de Moscú. En marzo, los separatistas abandonaron las negociaciones para la solución del conflicto tras denunciar un bloqueo económico por parte de Moldavia y Ucrania, que acusan a Cisdniéster de contrabando. La consulta tendrá dos preguntas: una relativa a la incorporación del territorio a Rusia y otra a su retorno a la soberanía de Moldavia. Rusia es el único país que asiste política y financieramente a Cisdniéster -de mayoría rusohablante-, y reconoce la legitimidad de la consulta. El presidente de Moldavia, Vladímir Voronin, ha advertido de que no tendrá ninguna validez jurídica y denuncia que Moscú quiere convertir a Cisdniéster en un protectorado, que le permita mantener su presencia militar cuando Ucrania ingrese en la OTAN.