Los disturbios estallaron después de que los soldados disparasen a civiles tras un accidente El presidente Karzai amenaza a los violentos, y el toque de queda se impone en la capital afgana
29 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Miles de afganos protagonizaron ayer en Kabul violentas protestas contra la presencia militar de EE.UU. en Afganistán con gritos de «muerte a América», «muerte a Karzai» y «muerte a la policía», después de que soldados estadounidenses disparasen contra civiles tras verse envueltos en un accidente de tráfico. Al menos catorce personas murieron en estos disturbios, los más graves desde la entrada de las tropas extranjeras y la caída del régimen talibán a finales del 2001. Ante la gravedad de los hechos, las autoridades instauraron el toque de queda en Kabul. Según las informaciones de los seis hospitales de Kabul, un total de catorce personas fallecieron y otras 142 resultaron heridas, la mayoría de ellas por disparos de las tropas estadounidenses y afganas. Fuentes oficiales, no obstante, han cifrado las víctimas mortales en cinco y han admitido que se han producido varias decenas de heridos. Los manifestantes, algunos de los cuales portaban palos, saquearon y prendieron fuego a una multitud de vehículos y tiendas, una guardería, cuatro unidades móviles de la cadena Ariana TV y el lujoso hotel Serena. La oficina de la organización humanitaria Care Internacional se encuentra entre las más dañadas y el menos una treintena de puestos de control de la policía también fueron destruidos. Los disturbios fueron azuzados por un accidente de tráfico. Según la versión de la portavoz de las tropas de EE.UU., teniente Tamara Lawrence, una persona murió y otras seis resultaron heridas cuando un vehículo militar norteamericano tuvo un accidente a causa de un fallo mecánico y colisionó contra varios coches civiles. Otros informes, entre ellos el de un periodista de Afp, indican que los militares estadounidenses golpearon con su vehículo a tres coches civiles para abrirse paso y, tras quedar bloqueado en la carretera, decenas de afganos les rodearon y comenzaron a protestar, a lo que respondieron abriendo fuego contra la muchedumbre y matando a cuatro afganos. En un mensaje televisado, el presidente afgano, Hamid Karzai, advirtió de que tomará «medidas serias» contra los responsables de los disturbios. Asimismo reclamó a las fuerzas de seguridad que investiguen el incidente, al tiempo que exigió una explicación a EE.UU. Alerta Las violentas protestas cesaron anoche, pero no sin dejar atrás un ambiente de miedo en una tarde extraña en Kabul. En las calles, casi desiertas, se ven por todas partes fragmentos de cristales y restos de edificios quemados, permanecían casi desiertas. Los organismos internacionales y oenegés han declarado la alerta y han prohibido a su personal extranjero que salga a la calle.