La oposición francesa exige a Chirac un adelanto electoral

La Voz AGENCIAS | PARÍS

INTERNACIONAL

El escándalo por el mal uso de los servicios secretos llega al Parlamento

01 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La oposición parlamentaria al Gobierno francés se orienta cada vez más a exigir al presidente galo, Jacques Chirac, no solo un simple cambio del primer ministro, Dominique de Villepin, sino el adelanto de los comicios presidenciales y legislativos previstos para la primavera del 2007. El portavoz del Partido Socialista, Julien Dray, instó a Chirac a «asumir sus responsabilidades» y subrayó que «en democracia» la forma de salir de una crisis es «pedir la palabra al pueblo». Dray sugirió al jefe del Estado salidas como que «se separe enseguida de su primer ministro» o «contemplar nuevos plazos electorales». En esa misma línea, el ex ministro socialista Dominique Strauss-Kahn consideró que el escándalo Clearstream, por el uso indebido de los servicios secretos es «un Watergate a la francesa», e insistió en que «hay que salir rápido de esta situación». «Si debe durar un año más, será un año perdido más para Francia», señaló Strauss-Kahn. Su nombre figura en la lista de personalidades -al igual que el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy- que está en el centro del escándalo Clearstream por ser un montaje que se presentó como un registro de beneficiarios de comisiones ilegales en contratos de armas. Según la declaración judicial del general de los servicios secretos Philippe Rondot, De Villepin le había encargado que investigase el presunto pago de comisiones ilegales a esas personalidades. «Mentiras de Estado» La dirigente socialista Ségolène Royal, que como Strauss-Kahn se postula para ser la candidata de su partido a las presidenciales, denunció que se esté «cuestionando con mentiras de Estado al más alto nivel» el «honor» de Rondot. También el diputado centroliberal Hervé Morin señaló que con un escándalo como el que vive el Gobierno, «en otro país ya habría elecciones» anticipadas». El presidente de la UDF, François Bayrou, ya había considerado que la situación de De Villepin como primer ministro «es inviable», pero no sólo por este escándalo, sino que ya lo era «desde hace varios meses». Bayrou iba más lejos al apuntar a la necesidad de que Chirac adelante las presidenciales y las legislativas: «Es la tercera crisis gravísima en menos de seis meses [...] imaginar que se pueda continuar así es terrible», afirmó al diario Le Parisien. Entretanto, De Villepin ha convocado para hoy a su Gabinete con la intención de dar la imagen de que controla la situación, mientras el caso Clearstream llega al Parlamento. Pero el primer ministro es también cuestionado por algunos de sus correligionarios, en especial los partidarios de Nicolas Sarkozy, quien aspira a ocupar el palacio del Elíseo en el año 2007.