Un congresista demócrata ya le ha pedido a Bush que aclare si es cierto que hay soldados de EE.UU. operando en Irán. Otro, republicano, urge a atacar cuanto antes
21 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El sábado 14 de abril, el congresista norteamericano Dennis J. Kucinich, demócrata, miembro del subcomité gubernamental para las reformas, la seguridad nacional, amenazas emergentes y relaciones internacionales, enviaba al presidente Bush una carta pública. En ella le pide que aclare en el Congreso la veracidad de informaciones que detallan cómo fuerzas especiales norteamericanas operan ya en Irán. «Me resulta difícil de creer -se lee en la misiva- que haya sido tomada una decisión tan imprudente, pero hay diversas fuentes que lo confirman . La semana pasada, medios nacionales han revelado que usted ha comenzado de hecho a operar en Irán. Hoy mismo el coronel retirado de las fuerzas aéreas, Sam Gardiner, ha dicho en la CNN que el embajador iraní en la Agencia Internacional para la Energía Atómica, Alisghar Soltaniyeh, le dijo que los iraníes han capturado a disidentes que les han confesado que trabajaban para las tropas norteamericanas en Irán. A comienzos de la semana, Seymour Hersh, -veterano periodista que lleva destapando escándalos del Ejército norteamericano desde la guerra de Vietnam- refería como una fuente le había dicho que marines norteamericanos están ya llevando a cabo operaciones encubiertas en las regiones iraníes de Beluchistán, Kurdistán y Juzestán». Kucinich pide a Bush que informe urgentemente al Congreso. Demócratas y republicanos se hallan divididos sobre las medidas que se deberían adoptar en la crisis iraní. Irán aspira -ya ha declarado que lo ha conseguido- a contar con armas nucleares, actualmente monopolio de Israel en la región. Casus belli La búsqueda de casus belli para lanzar operaciones militares contra Irán recuerda cada día más a la que ocupó a la comunidad internacional en los meses anteriores a la invasión de Irak, en marzo del 2003. Entonces el casus belli era la supuesta posesión, por parte de Sadam Huseín, de armas de destrucción masiva. Curt Weldon es otro congresista, esta vez republicano, de Estados Unidos. A finales del año pasado publicó el libro La cuenta atrás del terror, con el subtítulo, «La información top-secret que podría prevenir el próximo ataque terrorista contra Estados Unidos... Y como la CIA lo ha ignorado hasta el momento». En él, Weldon, subdirector del comité de los servicios armados, presenta con documentos, que define como pruebas de la máxima credibilidad, la amenaza iraní que ya se habría, según él, materializado. Es decir, según Weldon y sus informes top-secret , Irán dispone de inmensas factorías subterráneas, túneles y varias lanzaderas por todo el país. En última instancia, según Weldon, Irán hace ya tiempo que ha burlado todos los controles y es una potencia nuclear, gracias a A. Q. Khan, el científico paquistaní, padre de la primera bomba atómica de un régimen musulmán. Denomina al régimen iraní, «la mafia de los mulás», y culpa a la CIA y al ex presidente Clinton de haber sido demasiado permisivo con amenazas tan determinantes como la que se fraguaba en Teherán. Uno de los intelectuales de los neoconservadores que ocupan la Casa Blanca, Kenneth R. Timmerman, en otro libro, best seller en Estados Unidos, Cuenta atrás hacia la crisis. El próximo conflicto nuclear con Irán, desgrana la hoja de ruta de un enfrentamiento que, según muchos analistas de Oriente Medio, tal vez no esté tan cerca. Oposición china y rusa China y Rusia, dos de los cinco miembros del Consejo de Seguridad, se muestran contrarios a recurrir al artículo siete de la Carta de la ONU. El pasado jueves el presidente Hu Jintao, decía ante Bush que la solución debe ser diplomática. Contrario incluso a la imposición de sanciones al régimen de Ahmadineyad. Sanciones que con el barril de petróleo a más de 70 dólares, podrían ser inocuas. E Irán controla el estrecho de Ormuz, que podría paralizar el comercio de petróleo -incluido el de Arabia Saudí- en el golfo Pérsico.