El caso del pequeño Tommaso sirvió a ambos para discutir sobre la Justicia Pocos cambios en el segundo cara a cara televisivo antes de los comicios del próximo domingo
03 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Silvio Berlusconi y Romano Prodi mantuvieron anoche su último duelo televisivo ante su cita en las urnas el 9 y 10 de abril, marcado por los temas económicos y el peso de los indecisos. Hubo poco cambios en el segundo enfrentamiento televisivo entre el jefe de Gobierno italiano y el líder de centroizquierda: mismo escenario e iguales normas «a la americana». Hasta participaron los mismos periodistas que en el primero. Sólo una novedad: el moderador que fue el popular Bruno Vespa de la RAI. El debate comenzó con una referencia a Tommaso Onofri, el bebé secuestrado y asesinado que durante un mes ha tenido en vilo a toda Italia, el suceso fue aprobechado para hablar de la Justicia. Berlusconi atacó, como siempre, a los jueces «que hacen más política que justicia», mientras Prodi anunció reformas para agilizar las causas atascadas en los tribunales. Tras la petición por parte de uno de los dos periodistas de «jugar limpio» en la campaña, el líder opositor recogió la invitación mientras il Cavaliere, que parecía un poco nervioso, dijo que «él tendría que sentirse ofendido por haber sido llamado delincuente». Pronto se pasó a los temas económicos sobre todo al discutido impuesto de sucesión que el Gobierno había eliminado y que ahora el centro izquierda quiere volver a instaurar. Prodi argumentó que sólo afectará a los «que tiene muchos millones de euros». Berlusconi venía dispuesto a a atacar a su rival con la cuestión fiscal, uno de los temas más caldeados de la campaña, dado que el bloque conservador no se ha cansado de repetir que si gana el centroizquierda los impuestos subirán drásticamente, algo que Prodi ha negado. «El partido de los impuestos», como comenzaron a llamar a la oposición obligó a Prodi acorregir inmediatamente el tiro.