Con Hamás en el Gobierno, cerveza sin alcohol

Marta Miera SERVICIO ESPECIAL | TAIBE

INTERNACIONAL

En Taibe, la única aldea cristiana en los territorios palestinos, una fábrica de cerveza trata de subsistir, pese a la prohibición musulmana de consumir alcohol

07 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La aldea de Taibe, que en árabe significa deliciosa, es la única localidad exclusivamente cristiana de todos los territorios palestinos. En tiempos bíblicos denominada Efraim, se dice de ella que fue el lugar al que se dirigió Jesucristo con sus discípulos antes de ser crucificado. Taibe, donde habitan católicos romanos, griegos ortodoxos y católicos griegos, es famosa por tener la única fábrica de cerveza palestina, Taibe Beer, establecida por la familia Juri en 1994, un año después de los Acuerdos de Oslo. Nadim Juri, director general de la fábrica, asegura que en absoluto se siente preocupado por la victoria de Hamás en las elecciones del pasado 25 de enero. Más bien, afirma, «son ellos los que deben preocuparse. Tienen que garantizar que continúen las ayudas financieras a la ANP para pagar a la policía, a los profesores..., en definitiva, a todos los funcionarios, y si no lo hacen, se verán envueltos en serios problemas». No obstante, es un hecho irrefutable que los resultados han afectado a su negocio. Por lo pronto, el nuevo proyecto de su empresa, la producción de cervezas sin alcohol, se ha visto acelerado. «¿Qué podemos hacer si el 98% de la población es musulmana?». La decisión de crear una nueva cerveza sin alcohol se ve supeditada en gran medida a la islamización de la sociedad palestina. «Antes vendíamos en Naplusa y en Gaza, y ahora no podemos. Sólo las comercializamos en ciudades cristianas». Desde el principio de la intifada , en septiembre del 2000, los radicales han reducido considerablemente sus ganancias, «los de Hamás se propusieron secar Gaza de alcohol, y lo consiguieron. Quemaron la casa de uno de nuestros distribuidores, y desde entonces no mandamos una sola caja de cerveza a Gaza». Aun así, este empresario no ve afectado su negocio con el nuevo Gobierno porque está convencido de que el Estado palestino nacerá a partir de industrias como la suya. «Debemos animar a otros palestinos a regresar e invertir en su país. Esa es la verdadera solución, y Hamás se dará cuenta de ello». A pesar de las limitaciones a las que debe hacer frente, Juri, como otros muchos palestinos cristianos, estima que hay que dar una oportunidad a Hamás, porque a veces los extremismos tienen la solución. «Begin (el primer ministro israelí) devolvió el Sinaí a los egipcios, Sharon (el primer ministro israelí) entregó Gaza, y quizá Hamás nos libere algún día de la ocupación». De los 500 votos de Taibe en las elecciones, todos ellos cristianos, 22 fueron para Hamás, «porque la gente está cansada del caos, de la corrupción, pero sobre todo de la ocupación. Queremos ser libres, y ese es nuestro sueño».