EE.UU. responde a Venezuela expulsando a una diplomática

Macarena Vidal WASHINGTON

INTERNACIONAL

HO

Washington da 72 horas para que la jefa de gabinete de la embajada deje el país El Gobierno de Chávez califica la medida como «incongruente y desproporcionada»

03 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Con la decisión de EE.UU. de echar del país a una diplomática venezolana en respuesta a la expulsión de un representante suyo en Venezuela, las relaciones entre ambas naciones entran en una nueva y peligrosa escalada de represalias. El Gobierno estadounidense anunció ayer la expulsión de la diplomática venezolana Jeny Figueredo Frías en respuesta a la decisión adoptada el jueves por el de Venezuela de ordenar la salida de ese país de su agregado naval, el capitán de fragata John Correa. Según informó el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, EE.UU. ha declarado «persona non grata» a Figueredo, jefa de gabinete en la embajada venezolana en Washington, y le ha dado 72 horas de plazo para que salga de su territorio, en una iniciativa que recuerda las expulsiones de diplomáticos durante la Guerra Fría. La expulsión, de acuerdo con McCormack, le fue comunicada ayer a la embajada de Venezuela mediante una nota diplomática. Añadió que la medida es consecuencia directa de la decisión de Venezuela de expulsar a Correa, a quien el Gobierno venezolano acusa de espionaje. «Ellos empezaron esto y nos hemos visto obligados a contestar», sostuvo el portavoz del Departamento de Estado. Tras afirmar que Figueredo fue escogida para ser expulsada «porque creemos que es la persona más apropiada», McCormack reiteró que «no nos gusta vernos en juegos de toma y daca como éste con el Gobierno de Venezuela, pero ellos comenzaron esto» al expulsar a Correa. Según McCormack, al menos «en estos momentos» ésta será la única medida de respuesta a la expulsión del agregado naval. El Departamento de Estado niega que Correa hubiera llevado a cabo «actividades impropias» en Venezuela y asegura que el agregado naval «mantenía contactos a nivel laboral» con sus pares venezolanos, como corresponde a su cargo, pero siempre dentro de la legalidad. El canciller encargado de Venezuela, Pavel Rondón, calificó de «incongruente y desproporcionada» la expulsión.