El líder independentista era el jefe de la delegación albanesa en las conversaciones
22 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova, de 61 años, falleció ayer en su casa de Pristina a causa de un cáncer en un momento crucial para esta provincia administrada por las Naciones Unidas y que está en plenas negociaciones para definir su nuevo estatuto. Ferviente partidario de la independencia, este líder incontestable de los albaneses de Kosovo era el jefe de la delegación albanesa en las negociaciones iniciadas en noviembre pasado bajo la égida del enviado especial de la ONU, Martti Ahtisaari. El comienzo de las primeras negociaciones directas entre Kosovo y Serbia, previsto para el miércoles en Viena, ha sido aplazado hasta febrero. Muchos dirigentes instaron ayer a la calma en Kosovo, donde las tensiones étnicas siguen vivas seis años después del conflicto entre las fuerzas serbias y los separatistas albaneses. «Es especialmente trágico que el presidente Rugova nos abandone en este momento decisivo para el futuro de Kosovo», dijo el jefe de la misión de la ONU en Kosovo (Minuk), Soeren Jessen-Petersen. Pese a que horas después del anuncio de la muerte de Rugova Belgrado no había reaccionado, los dirigentes serbios de Kosovo pidieron que prosiga el diálogo. Pero se ve dificultado porque los albaneses, más del 90% de la población de Kosovo, reclaman la independencia, y Belgrado sólo está dispuesta a aceptar una amplia autonomía.