Merkel exige a Bush el cierre de la cárcel de Guantánamo

Enrique Müller CORRESPONSAL | BERLÍN

INTERNACIONAL

La líder alemana ya se mostró muy crítica durante la visita de Rice La canciller es, junto con Fidel Castro, la única mandataria que se ha atrevido a pedirlo

07 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La canciller alemana, Angela Merkel, que lleva algo más de un mes en el poder, ya se ha convertido en una respetada líder en el seno de la Unión Europea y ahora, en vísperas de su primera visita como jefa del Gobierno alemán a Washington, desea obtener algo casi imposible: el cierre de la famosa cárcel de Guantánamo. «Una institución como Guantánamo, a la larga, no debe ni puede seguir existiendo», dijo Merkel en una entrevista que publica la revista Der Spiegel, al referirse a uno de las temas que tratará con su anfitrión, el presidente George W. Bush. «Es necesario buscar nuevos caminos y medios para el tratamiento de los presos», añadió la canciller. Durante la campaña electoral, e inmediatamente después de convertirse en la primera mujer canciller de Alemania, Merkel dejó saber que una de sus prioridades como canciller seria restablecer las relaciones con Estados Unidos, que quedaron seriamente dañadas a causa del rechazo que expresó Gerhard Schröder a los planes militares de Washington para invadir Irak. Pero sus declaraciones a la revista Der Spiegel, donde también se refiere a las relaciones de su país con Moscú y con la Unión Europea, sugieren que la nueva canciller esta preparada para hablar sobre los temas en los que existen diferencias de fondo. Escepticismo Alemania, por ejemplo, nunca ha ocultado su escepticismo sobre la forma como Estados Unidos lleva a cabo su lucha contra el terror fundamentalista y tampoco se calló a la hora de denunciar las actividades secretas de la CIA y el traslado clandestino de presos, como fue el caso del ciudadano alemán de origen libanés Khaled el Masri. La existencia de la cárcel de Guantánamo, donde Estados Unidos aún mantiene incomunicadas a unas 500 personas sospechosas de pertenecer a la organización terrorista Al Qaida ha sido criticada por todas las organizaciones de defensa de los derechos humanos del mundo, pero ningún jefe de estado o de gobierno, con la excepción de Fidel Castro, había exigido a Washington el cierre de la cárcel. Angela Merkel parece decidida a cambiar el estilo. Ya lo hizo cuando la secretaria de estado, Condoleezza Rice, visitó Berlín a comienzos de diciembre del año pasado. En esa ocasión censuró las prácticas ilegales de la agencia de espionaje norteamericana y exigió a Rice que se pronunciara sobre el secuestro de El Masri. En la entrevista, Merkel admite que espera hablar con el presidente Bush sobre la lucha contra el terrorismo. «Pero quiero acentuar que nuestra relación amistosa con Estados Unidos no quedará reducida a hablar sólo de la lucha contra el terrorismo y de la guerra en Irak», dijo la canciller. Por otro lado, Der Spiegel anunció que Berlín y Ankara pedirán juntos a Washington que ponga en libertad al turco-alemán Murat Kurnaz, encarcelado desde hace cuatro años en Guantánamo (Cuba), donde, según su abogado, ha sido torturado.