El Senado de EE.UU. impide a los presos de Guantánamo apelar a los tribunales

La Voz O. S. | CORRESPONSAL NUEVA YORK

INTERNACIONAL

El Senado estadounidense ha dado el primer paso para despojar a los detenidos en la base de Guantánamo de su derecho a denunciar su situación ante la Justicia ordinaria. La medida echa por tierra un fallo del Tribunal Supremo de EE.UU. que en junio del 2004 reconoció dicho posibilidad. La medida, aprobada la noche del jueves (madrguda en España) por 49 votos frente a 42, deberá pasar un nuevo filtro en el Senado y el Congreso, pero todo parece indicar que será revalidada. Hasta el momento, doscientos de los quinientos «combatientes enemigos» que siguen en Guantánamo, cuya situación de limbo legal ha sido denunciada en repetidas ocasiones por organismos de derechos humanos, han llevado su caso hasta los tribunales estadounidenses. Si finalmente entra en vigor, la enmienda anulará las denuncias que están ya en trámite. El principal impulsor de esta iniciativa -contemplada dentro de una ley más amplia sobre financiación militar- ha sido el senador republicano Lindsey Graham, quien argumentó que es necesaria para evitar el colapso del Departamento de Justicia ante el aluvión de denuncias presentadas. Añadió que «no es justo que nuestras tropas luchen en la guerra contra el terror para que nuestros enemigos las demanden después en cualquier tribunal del país planteando cualquier queja posible». Graham señaló que los detenidos son «enemigos combatientes» y no simples delincuentes comunes. Las críticas no se hicieron esperar. Desde la bancada demócrata, el senador Jeff Bingaman, señaló que «no es el momento para alejarnos de los principios sobre los que se fundó este país». Pero también hubo voces en contra desde el bando conservador. Arlen Specter, uno de los cuatro republicanos que votaron en contra de la propuesta, indicó que es esencial que se mantenga el actual criterio de acceso a la Justicia ordinaria. Defensores de los derechos humanos dijeron que esta posibilidad es ahora más necesaria que nunca para poder garantizar el trato correcto que se da a los detenidos, a la luz de los escándalos de abusos y torturas en centros de detención como Guantánamo. Prisiones secretas Por otro lado, el Senado pidió a la Administración Bush que facilite más datos sobre las alegaciones de que la CIA tiene en diversas partes del mundo cárceles clandestinas donde interroga en secreto a sospechosos de terrorismo. Por 82 votos a favor y 9 en contra, la Cámara Alta exigió al director nacional de Inteligencia, John Negroponte, que comparezca en el Capitolio. Todo esto se produce pocas semanas después de que el senador republicano John McCain introdujera en el mismo paquete sobre el presupuesto militar, que deberá ser votado en los próximos días, una enmienda prohibiendo expresamente el maltrato a los prisioneros acusados de terrorismo. La Casa Blanca ya ha amenazado con vetar cualquier proyecto que limite su autoridad sobre los detenidos.