Corea del Norte se compromete a abandonar su programa nuclear

La Voz EFE | PEKÍN

INTERNACIONAL

Bush se muestra escéptico sobre el cumplimiento de las promesas de Pyongyang Obtendrá ayudas económicas y el derecho a usar energía atómica con fines pacíficos.

19 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de dos años de negociaciones, EE.UU. y Corea del Norte alcanzaron ayer un acuerdo por el que Pyongyang se compromete a abandonar todos sus programas nucleares de armamento y a regresar cuanto antes al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), así como permitir inspecciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Han sido necesarias tres rondas de diálogo sin resultados en el 2003 y el 2004 y 20 días de negociaciones en el 2005 para que Pyongyang accediera a desmantelar su arsenal atómico a cambio de ayudas económicas y garantías políticas, además de que se considerara su derecho a usar energía nuclear con fines pacíficos. «El primer paso es la desnuclearización de Corea del Norte», declaró el negociador estadounidense, Christopher Hill, quien no dudó en calificar de «histórico» el momento. A cambio del «compromiso voluntario» de Pyongyang, China, EE.UU., Japón, Rusia y Corea del Sur se avinieron a considerar un posible reactor nuclear de agua ligera para Corea del Norte cuando se den «las condiciones adecuadas». Según Hill, será necesario que el país vuelva a entrar en el TNP y permita el regreso de inspectores del OIEA antes de que se pueda plantear el reactor de agua ligera, aunque todo queda pendiente de futuras rondas de diálogo. Precisamente, el director de este organismo, Mohamed el Baradei, expresó su esperanza de que los expertos puedan regresar a Corea del Norte lo antes posible. Ayudas y compromisos El desmantelamiento y las garantías de seguridad y ayuda energética al país (dos millones de kilovatios al año, prometidos por Seúl) se pondrán en marcha «compromiso por compromiso, acción por acción», según la agencia oficial china Xinhua. Por su parte, Rusia dijo estar dispuesta a construir una central de energía nuclear. Entre las promesas políticas, Washington aseguró que «no tiene intención de atacar ni invadir Corea del Norte con armas nucleares o convencionales» y que no posee armamento nuclear en la península, es decir, en territorio surcoreano. Aunque las seis partes implicadas en el diálogo (las dos Coreas, EE.UU., Japón, Rusia y la anfitriona China) celebrarán más rondas para controlar la aplicación del acuerdo, éste es el «principio del fin» de la crisis nuclear iniciada en octubre del 2002, cuando Pyongyang reconoció haber reanudado su programa nuclear. En el acuerdo final se han incluido, incluso, cuestiones que China consideraba «no pertinentes» en las conversaciones, como los problemas bilaterales entre Japón y Corea del Norte relativos a los japoneses secuestrados por Pyongyang y que Tokio exige que sean repatriados. Sin embargo, el texto deja claro que en el futuro no se discutirán problemas relacionados con el régimen político norcoreano, que había sido acusado por EE.UU. de «reducto de la tiranía» o de miembro del llamado «eje del mal» junto a Irán e Irak. Ayer , George W. Bush, aunque tildó el compromiso de positivo, se mostró escéptico respecto a que Pyongyang cumpla sus promesas. «Deberemos de verificar si se cumple», afirmó.