La cúpula socialista gala expulsa a Fabius por su no a la Constitución
INTERNACIONAL
La nueva dirección del partido queda articulada en torno a Hollande y a otros defensores del sí En la tensa reunión, el PS acordó adelantar su congreso de cara a los comicios del 2007
04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El número dos del Partido Socialista de Francia (PS), Laurent Fabius, y sus aliados fueron expulsados ayer de la dirección de la dividida formación, por haber pedido el no en el referéndum sobre la Constitución europea. El PS también se pronunció por adelantar su congreso al próximo 18 de noviembre, para tratar de definir su línea ante las elecciones presidenciales y legislativas del 2007. El ajuste de cuentas tuvo lugar en una tensa reunión en París del consejo nacional del PS (especie de parlamento), seis días después del triunfo del no al tratado constitucional. Por 167 votos a favor, 122 en contra y 18 abstenciones, el consejo adoptó el texto redactado por el líder del PS, François Hollande, después de una sesión eléctrica, en la que intervinieron unos veinte dirigentes de diversas tendencias. Entre ellos, Fabius, cuya advertencia de que un ajuste de cuentas perjudicaría al partido de cara al 2007 cayó en saco roto. La nueva dirección del partido está articulada en torno a Hollande y otros heraldos del sí a la Carta Magna europea, que reprochaban a Fabius y sus aliados que pidieran el no, en contra del pronunciamiento mayoritario de los militantes en una consulta interna el pasado diciembre. Hollande defendió las decisiones de ayer al tachar de esencial la regla del «respeto del voto de los militantes». Decisión de los votantes Al abandonar, con semblante grave, la reunión del consejo, Fabius lamentó que la dirección decidiera «lo opuesto» de lo que esperaban los franceses: que había oído «el mensaje» del 29-M y diera prioridad a la unidad del partido. El no se impuso en el referéndum con casi el 55% de los votos y alcanzó un 59-60%, según los sondeos, entre los simpatizantes socialistas «Por mi parte, sigo fiel a mi línea: escuchar lo que dicen los franceses, unir a los socialistas y preparar la alternancia», dijo el ya ex número dos del PS, cuyos críticos le han acusado de haber pedido el no por sus ambiciones al Elíseo. En la reunión, Fabius había ironizado sobre «el fin del reinado» del presidente Jacques Chirac y sobre su nuevo Gobierno conservador de «dos medios primeros ministros», Dominique de Villepin y Nicolas Sarkozy. Caza de brujas Al lamentar «un día malo» para el PS, Claude Bartolone, uno de los cinco aliados de Fabius también excluidos de la secretaría nacional, denunció que la dirección haya respondido al «voto masivo» de los franceses con una caza de brujas y ajustes de cuentas. Otro abanderado del no, Jean-Luc Mélenchon expresó su cólera ante un consejo que acaba con «un Fabius fusilado, un Emmanuelli (otro aliado) pisoteado y un Mélenchon crucificado». Muy criticado por su falta de carisma y debilitado por la victoria del no, Hollande, secretario del PS desde hace ocho años, tendrá problemas para recobrar la autoridad en la base. Por el contrario, la popularidad de Fabius subió tras el electrochoque del pasado 29 de mayo.