La tragedia de los Andes abre un debate en Chile sobre la mili
INTERNACIONAL
?Tengo la convicción, aunque puedo equivocarme, que están todos muertos», era la pesimista afirmación del comandante en jefe del Ejército chileno, Juan Emilio Cheyre, tras dar a conocer que el número de cadáveres encontrados ascendía a dieciséis. Al cierre de esta edición quedaban todavía 28 soldados desaparecidos en la zona andina del volcán Antuco, a unos 500 kilómetros de Santiago. Prácticamente todos los militares muertos eran jóvenes reclutas que rondaban los 19 años, que se habían alistado voluntariamente hacía apenas un mes y que no contaban con ninguna experiencia en alpinismo. La tragedia ha abierto en Chile el debate sobre el servicio militar obligatorio, cuyo cupo se acaba cubriendo preferentemente con chicos voluntarios de familias pobres y campesinas que ven en el Ejército una posibilidad para prosperar. El general Cheyre reconoció errores y dijo que esos efectivos nunca debían haber iniciado la marcha en esas condiciones. El general destituyó a la cúpula del regimiento de la ciudad de Los Ángeles, adonde pertenecían los soldados muertos y fue muy duro con esos mandos, una reacción inédita en Chile, donde la infalibilidad castrense ha sido dogma de fe durante muchos años. «No ha existido en ellos negligencia, ni abandono», dijo Cheyre refiriéndose a los comandantes del regimiento, aunque afirmó que éstos habían tenido «falta de criterio y falta de capacidad profesional». Lagos, emocionado Por su parte, el presidente Lagos se mostró muy emocionado al recordar a las víctimas y decretó tres días de luto. Ayer, 21 de mayo, Chile celebraba una de sus fiestas nacionales, cuya conmemoración comienza con un discurso anual ante las dos cámaras del Parlamento. Antes de iniciar el mensaje se guardó un minuto de silencio por las víctimas y Lagos empezó su alocución diciendo que «nuestras almas y nuestros corazones están hoy en Antuco». La tragedia, añadió, «debe servir para dar lugar a nuevas enseñanzas que permitan construir un Chile mejor». El mandatario suspendió todos los actos previstos para ayer, excepto la parada militar que se celebró en Valparaíso, y luego se trasladó a Los Ángeles para dar su apoyo a las familias.