Fox y el alcalde de México hacen las paces a un año de las presidenciales
INTERNACIONAL
López Obrador acusaba al presidente de estar detrás de su posible procesamiento Queda por resolver cómo recuperará el regidor la inmunidad que le fue retirada
07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente de México, Vicente Fox, y el alcalde de México Distrito Federal, Andrés López Obrador, hicieron las paces en veinte minutos tras más de un año de acusaciones mutuas y pactaron unas próximas elecciones presidenciales limpias y en paz. «Le expresé el compromiso sincero de nuestra parte para contribuir a que las elecciones del 2006 sean limpias y en paz», declaró el alcalde del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) tras reunirse con Fox. Pese a la expectación generada por el encuentro, éste apenas duró veinte minutos, en los cuales ambos líderes políticos reafirmaron su compromiso pleno con la democracia mexicana, según trascendió. Fox evitó pronunciarse sobre la reunión y a su conclusión abandonó la capital del país rumbo a su rancho en Guanajuato, centro de México. Durante más de un año López Obrador, favorito en las encuestas previas a los comicios previstos para julio del 2006, había hostigado a Fox, a quien acusó de estar detrás de su posible procesamiento por desacato a una orden judicial de suspender unas obras en un terreno expropiado. Pese a que el presunto delito era menor, López Obrador se jugaba en él su carrera política. El caso, que comenzó el 14 de marzo del 2001, se dilató hasta mayo del pasado año, cuando la Procuraduría General de la República (PGR) solicitó el desafuero del alcalde y puso en jaque su futuro y sus aspiraciones, ya abiertas, de buscar la candidatura presidencial. Una alianza del partido de Fox, el gubernamental Acción Nacional (PAN) y del mayor de la oposición, el Revolucionario Institucional (PRI), sirvió para qu el Parlamento retirase el fuero a López Obrador, quien inició una campaña de resistencia civil que llevó a más de un millón de personas a las calles, en una demostración de fuerza nunca antes vista en México. En medio de esa tensión, Fox anunció la semana pasada la renuncia del entonces procurador Rafael Macedo y que revisaría el expediente del alcalde para garantizarle que compita el próximo año. López Obrador se habría visto impedido de competir si se le iniciaba un juicio, debido a que la ley establece que ningún ciudadano que enfrente un proceso penal puede aspirar a un cargo de elección popular. Según López Obrador, en la reunión «no hubo reproches», sino el deseo por ambas partes de pasar página a las diferencias y facilitar el desarrollo político de México. El encuentro ocurrió dos días después de que la Procuraduría General de la República (PGR) anunciara que ya no acusará penalmente a López Obrador de desacatar un fallo judicial, con lo cual se evitó que el país cayera en la inestabilidad política, según reconocieron tanto el Ejecutivo como el propio alcalde. Queda saber cómo recuperará el fuero ya que, según la ley, sólo tras una decisión de un juez que le declarase inocente López Obrador recuperaría la inmunidad.