Brasil concede asilo diplomático al ecuatoriano Lucio Gutiérrez

Robert Mur CORRESP. | SANTIAGO DE CHILE

INTERNACIONAL

GUILLERMO LEGARIA

El ex mandatario, refugiado en la embajada brasileña, espera un salvoconducto para dejar el país El nuevo presidente nombra Gobierno y dice que reconstruirá las instituciones democráticas

21 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, autorizó a su ministro de Justicia a conceder asilo diplomático al ex presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, que - hasta el cierre de esta edición- continuaba refugiado en la Embajada de Brasil en Quito, a la espera de un salvoconducto para abandonar el país con todas las garantías de seguridad. Los rumores de que el ex mandatario estaría recluido en una instalación militar los disipó el propio embajador brasileño, Sergio Florencio, al afirmar que estaba con él y que le pidió asilo el miércoles. Lo cierto es que la legación brasileña permanecía ayer fuertemente custodiada por la policía y rodeada de ciudadanos y periodistas. Tampoco está claro cómo habría llegado Gutiérrez a refugiarse allí, tras ser destituido el miércoles por el Congreso. Según parece, habría llegado en helicóptero desde el aeropuerto internacional, donde una multitud le habría impedido despegar en una avioneta para salir del país. Incógnitas y registros También se mantiene la incógnita sobre el paradero del predecesor de Gutiérrez, Abdalá Bucaram, cuyo retorno hace unas semanas a Ecuador fue el detonante de la crisis. Las primeras informaciones indicaban que Bucaram había huido a Panamá, donde se le habría concedido asilo, pero la verdad es que nadie ha podido localizar aún al ex mandatario populista. La policía registró ayer su domicilio en Guayaquil, tras ser extendida una orden detención en su contra. Alfredo Palacio, un cardiólogo de 66 años, era hasta el miércoles vicepresidente de Ecuador, pero tuvo que asumir la presidencia tras el supuesto abandono del cargo por parte de Gutiérrez. En sus primeras declaraciones como jefe del Estado, Palacio intentó desmarcarse de la clase política con afirmaciones populistas que daban la razón a los manifestantes que durante la última semana han venido reclamando la dimisión de Lucio Gutiérrez. «Los partidos políticos han sido ampliamente superados por el poder ciudadano, estamos inaugurando una nueva ciudadanía en este país», dijo Palacio a una televisión. Añadió que «el pueblo se cansó y empieza a dudar de sus representantes y quieren un tipo de democracia directa». A pesar de sus palabras, el nuevo presidente no se cansó de repetir que su objetivo es reconstruir las instituciones democráticas, empezando por el denostado Tribunal Supremo, y siguiendo con los tribunales constitucional y electoral. Además pretende refundar Ecuador convocando una asamblea constituyente. De momento, el mandatario nombró ayer un nuevo Gobierno, conformado mayoritariamente por políticos conocidos que se habían opuesto a las políticas de Gutiérrez. Uno de los problemas de Palacio es lograr una legitimación internacional. Ayer, la Organización de Estados Americanos (OEA) aplazó hasta hoy su decisión sobre la constitucionalidad del relevo presidencial. Los embajadores de los países miembros pidieron más tiempo para recabar más información.