Caracas habría comprado 100.000 Kalashnikov y 40 helicópteros Reclamó desarrollo democrático en Rusia para que las relaciones con EE.UU. se amplíen
20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, expuso ayer en Moscú los «puntos más sensibles» de las relaciones ruso-estadounidenses, desde la preocupación por la democracia en Rusia hasta la ventas de armas a Venezuela. En menos de dos días de reuniones con la autoridades rusas, incluido el presidente Vladímir Putin, Rice no eludió ni uno de los temas espinosos. Al darle la bienvenida en el Kremlin, Putin empezó diciéndole lo «mucho» que confía en que las relaciones bilaterales sigan en ascenso. Horas antes, Rice había manifestado por radio que Washington considera que Rusia aún «requiere desarrollo democrático». «El presidente no debe concentrar tanto poder en sus manos; debe haber medios informativos independientes», espetó. «Para que las relaciones se profundicen y para que Rusia lleve a cabo todo su potencial se requiere desarrollo democrático», dijo Rice. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se vio obligado a admitir «inevitables diferencias» entre Moscú y Washington, aunque recalcó que éstas, a su juicio, no son un impedimento para las relaciones. Rice resaltó que EE.UU. no ve causas para la reducción del papel de Rusia en el espacio postsoviético. A las ya tradicionales discrepancias, Rice sumó los recelos por la cooperación rusa con Venezuela, país al que hace poco Moscú vendió 100.000 fusiles Kalashnikov y 40 helicópteros de combate. La víspera, Rice trató con el ministro de Defensa ruso, Serguéi Ivanov, la no proliferación de armas nucleares. Rice anunció que «se ha mejorado en el acceso» a las instalaciones nucleares rusas. Ivanov le contestó que «nunca se habló de permitir el acceso de inspectores norteamericanos a las instalaciones militares rusas».