Bruselas rectifica para mantener el estatus del castellano en la UE
INTERNACIONAL
Traducirá siempre a siete idiomas la comparecencia de un comisario El Gobierno advierte que dará «la batalla» para defender su derecho lingüístico
03 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La Unión Europea (UE) mantendrá su curioso régimen de veinte idiomas oficiales, con todo lo que representa a nivel de traductores e intérpretes, pero siete de esas lenguas, entre las que se halla el castellano, gozarán en la práctica de un rango mayor. Esta es la solución que encontró la Comisión Europea para intentar poner fin a las críticas lanzadas por los gobiernos de España e Italia debido a la discriminación de sus respectivos idiomas en las comparecencias de prensa de los comisarios. Frente a la práctica habitual de establecer un régimen de traducción en tres idiomas (inglés, francés y alemán) cada vez que un comisario interviene ante los periodistas, al que se podía unir la lengua nativa del comisario, si fuese el caso, el Ejecutivo comunitario propondrá ahora ofrecer las ruedas de prensa oficiales de forma permanente en siete de los veinte idiomas oficiales. Aparte de las tres lenguas antes citadas, se reforzaría la posición del italiano, la del español, la del polaco, así como la del neerlandés, en séptimo lugar, por tratarse de un idioma originario de Bruselas y que, además, es oficial en dos países: Bélgica y Holanda. Habría, además, la posibilidad de incorporar una octava lengua, que sería la nativa del comisario -en caso de no estar representante en la siete anteriores- o eligiendo cualquiera de las 13 restantes de forma rotatoria. Esta propuesta de la Comisión es la respuesta a la protesta hecha por el embajador de España ante la UE, Carlos Bastarreche, que el pasado 25 de febrero criticó en una carta al Ejecutivo por imponer de facto el trilingüismo en varios procedimientos internos de la institución. Paralelamente, el Gobierno español escenificó su enfado hace dos días, con el apoyo de Italia y de Portugal, vetando un debate en el Consejo de Ministros de Empleo alegando que echaba en falta documentos que debería estar traducidos al castellano. Ayer mismo en este Consejo, el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, advirtió de que España seguirá «dando la batalla» para defender ante la UE su derecho lingüístico.