Las mujeres iraníes podrían ser candidatas a la presidencia del país
INTERNACIONAL
El Consejo de Guardianes debate la interpretación del término «rijal» en la Constitución Los próximos comicios, el 17 de junio, elegirán al sustituto de Mohamed Jatami
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El conservador Consejo de Guardianes, uno de los organismos con más poder en Irán, admitió ayer que la ley no impide a las mujeres presentarse como candidatas a la presidencia de la República. «Si detentan los requisitos necesarios, las mujeres también pueden optar al cargo de presidente», declaró a la televisión nacional iraní el portavoz del Consejo de Guardianes, Gholamhossein Elham. Posteriormente, sin embargo, desmintió lo que habían informado horas antes los medios de comunicación oficiales y aclaró que «la opinión previa del Consejo no ha cambiado». Sus palabras trataban de poner fin a la polémica surgida en el seno de la sociedad política de Irán a causa de la confusión a la que aboca el texto de la Constitución. Según la Carta Magna, el presidente debe ser elegido por el pueblo de entre los políticos «rijal». «Rijal» es, sin embargo, un término confuso en persa, ya que significa «hombre», pero al mismo tiempo toda aquella persona, sin diferencia de sexo, que sea una personalidad en la política. La declaración inicial de Elhan supone un vuelco radical en la opinión del tradicionalista Consejo, que durante un cuarto de siglo ha defendido como única interpretación posible para el vocablo la de «hombre». «La palabra rijal no alude al sexo», puntualizó Elham. El próximo 17 de junio, los iraníes están convocados a las urnas para elegir al nuevo presidente del país, que no podrá ya ser el actual, el aperturista Mohamed Jatami, pues ha agotado los dos mandatos seguidos de cuatro años autorizados. El Consejo de Guardianes es un organismo integrado por doce clérigos que asesoran al líder espiritual de la Revolución, en la actualidad el gran ayatolá Ali Jamenei, y que tiene un amplio derecho al veto. El próximo presidente iraní deberá afrontar grandes desafíos, como la tarea de convencer al mundo de que su programa nuclear es pacífico y responder a las amenazas hechas por Bush, que no excluye la posibilidad de intervenir contra este país.