Al menos 38 personas murieron ayer en el choque frontal de dos trenes de pasajeros en el estado de Punjab (norte de la India) debido a una «negligencia» humana según el ministro de Ferrocarriles. Un tren expreso y otro local colisionaron a mediodía en una zona rural a 150 kilómetros al este de la ciudad santa sij de Amritsar. El jefe del gobierno regional de Punjab, Amarinder Singh, anunció por la noche la muerte de 34 personas. Más tarde, varios responsables del hospital de Mujeriyán dijeron que otras cuatro personas también habían perecido. Según ese hospital, el más cercano al lugar del siniestro, 17 personas están gravemente heridas. Fuera de horario Ambos circulaban por la misma vía en sentido opuesto y el convoy local estaba fuera de su horario, según el portavoz de la empresa de ferrocarriles, Devender Shandul. Las dos locomotoras y cinco de los vagones de los dos trenes, que llevaban unos 700 pasajeros, se han convertido en un amasijo de hierros en medio de las vías. Poco después de conocerse el accidente, responsables ferroviarios locales declararon que el tren local entró erróneamente en la vía principal, de sentido único, debido a una confusión. «No lo considero un accidente sino un asesinato. Ha sido una negligencia total de los correspondientes responsables», dijo el ministro de Ferrocarriles, Laloo Prasad Yadav, quien ordenó cesar a esos responsables y anunció una investigación. «Sentí una sacudida violenta y un momento después me di cuenta de que todo el mundo saltaba para salvar su vida. Cuando salíamos, vimos la locomotora en llamas y pedazos de metal retorcidos por todas partes», contó un pasajero, Neeta Mohindroo. «Muchos cuerpos estaban mutilados», dijo el jefe de la policía de Hoshiarpur, Sukdev Singh Bhatti.