El Gobierno interino anuncia que sólo habrá un retraso de tres días sobre la fecha prevista Los kurdos acudirán con una lista única, los suníes planean el boicot y los chiíes serán mayoría.
21 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno iraquí confirmó ayer que sigue adelante con su plan para celebrar elecciones el próximo 30 de enero, con un retraso de sólo tres días, pese a que la violencia sigue aumentando en casi todas las provincias suníes. El anuncio de que las elecciones se celebrarán finalmente tres días después de lo previsto lo hizo ayer en Bagdad el jefe de la comisión electoral iraquí, Farid al Ayad, quien en un discurso televisado recordó que estas elecciones se realizarán en todas las provincias iraquíes sin excepción. La persistencia de la violencia en las zonas suníes había sembrado dudas sobre la posibilidad de la celebración de los primeros comicios en Irak desde la caída del régimen de Sadam Huseín. Un portavoz de la comisión electoral de Bagdad llamado Faruq Chukri confirmó que hasta ayer se ha admitido la inscripción de 122 partidos políticos o entidades que desean participar en los comicios legislativos, del total de 195 que lo habían solicitado, si bien no precisó la razón de la exclusión de las otras 73 listas. Mes y medio de campaña La campaña electoral debe comenzar el 15 de diciembre y terminará 48 horas antes del inicio de la votación. «Pedimos a todas las organizaciones internacionales que envíen observadores», dijo un portavoz. El Parlamento que salga de estas elecciones estará compuesto por 275 escaños, elegirá al primer Gobierno iraquí que cuente con la legitimidad de las urnas y redactará una nueva Constitución. Mientras que los principales partidos kurdos -entre ellos la Unión Patriótica del Kurdistán, el Partido Democrático del Kurdistán y la Unión Islámica del Kurdistán- tienen casi ultimado un acuerdo para concurrir en una lista única, es una incógnita qué harán los partidos suníes. Ayer, el Partido Islámico de Irak (PII), único árabe suní que participa en las instituciones actuales, advirtió de que no concurriría a las elecciones a menos que éstas se retrasaran al menos seis meses para estabilizar el país. El PII, que es la rama iraquí de los Hermanos Musulmanes, no se pronunció tras el anuncio de que el retraso será solo de tres días, y no de seis meses. Si los suníes árabes boicotearan las elecciones (más de cuarenta partidos ya han anunciado que lo harán), eso conduciría a una mayoría aplastante de los partidos chiíes, siempre que éstos logren pactar listas de consenso, como parece que están negociando en estas últimas semanas. El retraso de tres días ha sido atribuido por algunas fuentes de la Comisión Electoral a «razones de seguridad», aunque más tarde Al Ayad dijo ante la televisión que se había decidido para permitir la inscripción de «pequeñas entidades». El pasado viernes, la organización terrorista Ansar al Sunna, autora de varios secuestros y asesinatos, amenazó en un comunicado con atacar los colegios electorales, calificó de «infieles y apóstatas» a aquellos que se presenten como candidatos y recomendó a los iraquíes que no acudieran a votar.