La ONU confirma el robo de 400 toneladas de explosivos en Irak

La Voz AGENCIAS | VIENA | BAGDAD

INTERNACIONAL

Avisa de que podrían ser utilizadas en misiles clásicos o nucleares Un soldado bosnio, otro estadounidense y otro estonio murieron en distintos ataques

25 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), dependiente de la ONU, confirmó ayer la desaparición de cerca de 400 toneladas de explosivos que se encontraban en un depósito de armas sin vigilancia y que podrían ser utilizadas en misiles clásicos e incluso de tipo nuclear. Además, durante la jornada se repitieron los actos de violencia, incluidos los estallidos de coches bomba en Bagdad y en Mosul. Tras la desaparición el 10 de octubre de los explosivos, a unos 50 kilómetros de Bagdad, el Gobierno interino iraquí expresó su preocupación ante el OIEA, con sede en Viena, según indicó la portavoz de esta agencia de seguridad de la ONU, Melissa Fleming. El director general de OIEA, Mohamed el Baradei, «informará sobre este tema durante la jornada al Consejo de Seguridad» de las Naciones Unidas, precisó la portavoz. El material robado puede emplearse como detonador para provocar la explosión de una bomba nuclear. Desde que los inspectores de la ONU tuvieron que abandonar Irak bajo presión estadounidense el año pasado, «nuestra única capacidad de control era a través de imágenes vía satélite, pero como estas cosas estaban en búnkers, eran muy difíciles de detectar». The New York Times informó que «casi 380 toneladas de explosivos convencionales potentes -que pueden ser usados para destruir edificios, hacer cabezas de misiles y detonar armas nucleares- desaparecieron de una de las antiguas instalaciones militares más sensibles de Irak». Control norteamericano «La enorme instalación, llamada Al Kaaka, se encontraba supuestamente bajo control norteamericano, pero ahora es un descampado donde los saqueadores actuaban todavía el domingo», agregó ayer el citado diario. Estos explosivos comenzaron a desaparecer después de abril del 2003 y la caída de Sadam Huseín a raíz de la guerra, dice el diario. Añade que los explosivos parecen ser sobre todo HMX y RDX, sustancias que «podrían producir bombas suficientemente potentes para hacer estallar aviones y dañar edificios». El candidato demócrata a la presidencia de EE.UU. John Kerry culpó ayer a George W. Bush de no impedir el robo de las toneladas de explosivos en Irak al no vigilar los arsenales de ese país. «Tras haber sido alertado del peligro que representaban las grandes reservas de explosivos en Irak, este Gobierno no las vigiló», agregó En Irak, se anunció ayer la suspensión definitiva de las negociaciones para el cese de los enfrentamientos en Faluya. Además, las fuerzas extranjeras perdieron a tres soldados -un búlgaro, un estonio y un estadounidense- en ataques. Las tropas australianas fueron el objetivo de la insurgencia, que hizo explotar un coche bomba al paso de un convoy militar en Bagdad. Según Thamer Ali, portavoz del Ministerio de Interior iraquí, un convoy que escoltaba a varios diplomáticos salió de la embajada de Australia hacia la denominada Zona Verde cuando un coche bomba estalló y causó la muerte a tres civiles iraquíes y dejó nueve heridos, entre ellos tres soldados australianos. En Mosul, al menos cuatro personas murieron en la explosión de dos coches bomba, uno en la sede de la Gobernación y otro contra un convoy militar.