El grupo de Al Zarqawi libera a los tres rehenes turcos La seguridad centra la primera reunión del Gobierno iraquí, que estudia restaurar la pena de muerte
29 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El derrocado presidente de Irak, Sadam Huseín, y once de sus lugartenientes serán entregados hoy a las autoridades iraquíes, aunque seguirán custodiados por la fuerza multinacional liderada por Estados Unidos. Así lo anunció ayer el primer ministro iraquí, Iyad Alawi. Entre los once dignatarios que acompañarán a Sadam Huseín, según la lista publicada por el Tribunal Especial Iraquí (TSI), figuran el antiguo viceprimer ministro Tarek Aziz, el que fuera vicepresidente Taha Yasín Ramadán y el consejero presidencial Alí Hasán al Mayid, alias Alí el Químico . Alawi aseguró que Sadam dispondrá de un juicio justo, «a diferencia de los que él sometía al pueblo iraquí», y que mañana se harán públicos los cargos en su contra. «Se establecerá un tribunal iraquí en diciembre para juzgar a los responsables de crímenes de guerra y contra la humanidad», adelantó el mandatario. El ex presidente iraquí será acusado por presuntas atrocidades cometidas durante la represión de los levantamientos kurdos y chiíes en 1991, por el supuesto uso de armamento químico contra una aldea kurda en 1988, el inicio de la guerra contra Irán entre 1980 y 1988 y la invasión de Kuwait en 1990. Según las informaciones suministradas por agencias humanitarias, Sadam Huseín se encuentra actualmente detenido en Camp Cropper, un centro militar de alta seguridad establecido en el antiguo aeropuerto internacional de Bagdad. Mano dura El Gobierno iraquí estudió ayer en su primera reunión la restauración de la pena de muerte en el país y la situación de seguridad, en una jornada en la que también recibió las credenciales de los embajadores de EE.UU. y de otros dos países. La reunión se centró en la búsqueda de un refuerzo de la seguridad con la discusión de la Ley de Seguridad Nacional, informó la cadena de televisión iraquí Al Sharquiya. Esta ley autoriza a declarar el estado de excepción en las zonas del país donde la actividad de la resistencia lo requiera. El Gobierno explicó también que la reinstauración de la pena de muerte, suspendida por Paul Bremer, se produciría sólo en caso de aplicarse el estado de excepción. Por otro lado, el grupo terrorista que lidera Abu Musab al Zarqawi liberó ayer a los tres rehenes turcos, a los que amenazaba con decapitar. Según un comunicado de la organización, la liberación se produjo tras las protestas que el pueblo turco realizó contra la visita de Bush al país y «por el bien de los musulmanes». Mientras, tres marines murieron en Bagdad al explotar una bomba casera al paso de su convoy.