25 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
En una medida sin precedentes que puede tener consecuencias en los tribunales de Israel, el Ejército ha decidido distribuir píldoras contra la radioactividad entre los civiles de Dimona, Yerujam y Yavne, poblaciones próximas a las dos centrales nucleares del país y en las que se fabrican bombas atómicas, el Instituto de Investigación Nuclear del Neguev, y la planta nuclear Nahal Sorek. La decisión deberá ser ratificada por el Gobierno. La píldora Logol ha permanecido almacenada durante décadas en depósitos militares. En los últimos años hubo muchas denuncias de trastornos físicos y muertes prematuras atribuidas al reactor. El Estado ha negado que exista una vinculación entre los trastornos y el reactor. | colpisa