Irlanda propone un reparto del poder en la UE más favorable a España
INTERNACIONAL
La presidencia ofrece elevar el umbral del sistema de doble mayoría al 55% y 65% Con la nueva iniciativa de Ahern, Madrid ganaría más poder en el Consejo Europeo.
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, llegará este mediodía a Bruselas con la tranquilidad de saber que está a sólo un 1,6% de lograr su primer objetivo en Europa: apoyar el proyecto de Constitución. La presidencia irlandesa propuso anoche modificar sensiblemente los umbrales para adoptar las decisiones por doble mayoría, permitiendo así que España gane más poder en el seno del Consejo de la UE. Más poder sí, pero todavía no el que reclama para sí el Gobierno. La solución de compromiso lanzada por Dublín detalla que para aprobar una decisión se requerirá el apoyo del 55% de los países y que éstos representen al 65% de la población, lo que se conoce como doble mayoría. Desde el punto de vista español -o polaco, que para el caso tiene el mismo problema- la nueva propuesta mejora sustancialmente la que puso sobre la mesa la Convención presidida por Giscard d'Estaing -50% de países y el 60% de población- y que provocó que España rechazase el proyecto constitucional en diciembre. La oferta irlandesa permite a España conservar en el Consejo casi la misma capacidad de decisión que tiene ahora. Pero todavía no en la medida que desea Madrid, que invoca una doble mayoría avalada con la mitad de los países más uno, y que representen a los dos tercios de la población (66,6%), es decir, bastante aproximada a la de la presidencia irlandesa, pero aún así distinta. No parece que la particularidad española se vaya a convertir hoy en un problema para aprobar la Constitución. El propio presidente de la Comisión, Romano Prodi, manifestó ayer que hay «grandes expectativas» respecto a un acuerdo, al tiempo que recalcó que «sería pésimo» para Europa si éste pacto no se alcanza. El primer ministro irlandés, Bertie Ahern, parece haber entendido a la perfección el mensaje enviado desde Madrid y Varsovia, que consiste en tomar una serie de precauciones para que la idea de la UE no caiga presa de un directorio formado por tres grandes países. De hecho, en la propuesta de la presidencia se dice textualmente que «para mantener el equilibrio entre Estados miembros» debe establecerse un mecanismo que imposibilite formar minorías de bloqueo con menos de cuatro Estados. Es decir, que Francia, Alemania y el Reino Unido no podrían bloquear ninguna decisión de interés comunitario. La presidencia propone también reafirmar el principio según el cual el Consejo deberá intentar «todos los esfuerzos para fortalecer la legitimidad democrática de las decisiones tomadas por mayoría cualificada y asegurar el mayor grado posible de consenso sobre ellas». Para ello, sugiere acompañar la Constitución con un «Protocolo» o «Declaración» que especifique este principio, «El Consejo tendrá que decidir qué umbrales de Estados miembros y de población deberían aplicarse», sugiriendo la posibilidad de que ambos umbrales se sitúen «cinco puntos porcentuales por debajo de lo requerido por la minoría de bloqueo» en ambos casos.