El próximo 2 de marzo, cuando se celebran primarias y caucus en diez estados de EE.UU., se decide el futuro de los candidatos que aspiran a ser los rivales de Bush
28 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Supermartes, así se llaman a los martes electorales en los que diversos estados norteamericanos celebran elecciones primarias y caucus. Pero el rey de todos los supermartes es el 2 de marzo. Allí se decide definitivamente el futuro de la nominación demócrata puesto que están en juego 1.151 delegados, a los que se votará en diez estados a la vez. California con 370 delegados y Nueva York con 236, son los más decisivos. Además se pronuncian Georgia, Connecticut, Massachussets, Minnessota, Rhode Island, Ohio, Vermont y Maryland. ¿Por qué Ohio puede ser decisivo? Es el tercer estado en importancia por el número de delegados que elige, exactamente 140. Aunque el senador de Massachussets John Kerry supera en las encuestas a John Edwards, los resultados de Ohio son considerados por los analistas «imprevisibles» puesto que el senador de Carolina del Norte, que triunfa entre la clase trabajadora, está consiguiendo enamorar a su audiencia en un estado industrial fuertemente golpeado por la crisis económica. Edwards lo sabe y está invirtiendo aquí más tiempo que su enemigo electoral. ¿Quién tiene más probabilidades de ganar, Edwards o Kerry? Kerry va abrumadoramente en cabeza en las encuestas en California y Nueva York, donde tendría cerca del 60% de los votos frente al 20% que alcanzaría John Edwards. Pero aunque éste último sólo haya ganado en su propio estado, en las últimas semanas los votantes le han otorgado más y más apoyo. La gente que lo descubre en acción, en sus mítines, le define como «el hombre que se preocupa por la gente normal». Su carisma ha provocado vuelcos en las urnas como el que se registró en Wisconsin, donde Howard Dean, que aspiraba a conseguir un rotundo segundo puesto, fue defenestrado por Edwards. Por eso nadie puede asegurar que algo así vuelva a ocurrir en estados como Georgia, donde Kerry no tiene demasiado apoyo. ¿Qué imagen proyectan de cara al electorado? Según The New York Times , Kerry es el candidato «elegible», mientras que Edwards es el candidato «carismático». La prensa ha insistido en resaltar que la experiencia política del senador de Massachussets, que lleva más de veinte años en Washington, es clave en la principal preocupación de los demócratas: sacar a Bush de la presidencia como sea. Sin embargo, Kerry resulta muy frío, mientras que Edwards, la personalización del sueño americano de hombre hecho a sí mismo -pasó de la pobreza familiar a millonario-, conecta mucho mejor con la gente, gusta, calienta a las masas. La batalla se plantea por tanto entre la experiencia y la personalidad. ¿En qué se diferencian sus propuestas? En realidad la diferencia básica entre ambos es que Edwards apoya la pena de muerte, mientras que Kerry se opone. Pero en cuanto a todo lo demás, sus propuestas políticas sólo se diferencian en matices mínimos. Ambos votaron a favor de la guerra de Irak, ambos eliminarían la exención de impuestos para quienes ganen más de 200.000 dólares al año, ambos prometen invertir más en educación y salud y quizás la única propuesta original de Kerry sea su intención de invertir en energías alternativas. En cuanto a los matrimonios gais, que se han convertido en un tema central de esta campaña, ninguno de los dos ha sido excesivamente claro en cómo abordar el problema. Los dos se oponen a enmendar la Constitución, pero también rechazan los matrimonios entre homosexuales. ¿Por qué Dennis Kucinich y Al Sharpton continúan pese a carecer de posibilidades a ser nominados? Sus motivos son diferentes. El reverendo Al Sharpton aspira a convertirse en el nuevo líder de la comunidad de raza negra y por eso su presencia, aunque simbólica, es importante para ese grupo racial, que constituye casi el 15% de los votantes norteamericanos. En cuanto a Kucinich, el más progresista de todos los candidatos que han aspirado a la nominación, se trata de una cuestión de principios. «Es importante llevar delegados progresistas a la convención» ha dicho, opinión que comparte Howard Dean, que pese a haberse retirado de la campaña, ha dejado su nombre en las papeletas. ¿Cómo se elige al candidato demócrata? Cada estado elige a sus delegados, que apoyan a uno u otro candidato. En la Convención Nacional Demócrata, que se celebrará en Boston el próximo julio, los elegidos a lo largo del año votan al candidato por el que fueron votados. De los 4.322 delegados que asisten a la convención, 3.520 salen directamente de las urnas y 802 son «superdelegados», un cargo que adquieren por su condición política o su posición en el partido. John Kerry, John Edwards y Dennis Kucinich son superdelegados puesto que ostentan cargos en el Congreso de EE.UU. Pueden votar a quien quieran. Para ser nominado el candidato necesita tener la mayoría de esos 4.322.