Alerta y confusión sobre la cifra de muertos en Moscú

Sergio Imbert MOSCÚ

INTERNACIONAL

07 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La capital rusa despertó ayer con la resaca del terrible atentado cometido la víspera en el metro y con una gran confusión sobre el número de víctimas mortales, que según algunas fuentes puede triplicar las cifras oficiales. La policía y los servicios secretos reforzaron la vigilancia de los edificios administrativos y lugares públicos más concurridos y los controles en las carreteras que conducen a la capital, en los aeropuertos, estaciones ferroviarias y líneas del metropolitano. Incluso los agentes evacuaron ayer la estación de metro Textilschiki, en el sureste de Moscú, tras una llamada anónima que anunciaba la colocación de una bomba. La policía informó de un primer detenido -poco después fue puesto en libertad- por parecerse al retrato robot de un hombre de aspecto caucasiano buscado como posible responsable del atentado después de que poco antes de la explosión dijera a la cajera del metro: «Hoy vais a tener fiesta». El alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, declaró mañana jornada de duelo, mientras centenares de moscovitas acudían a donar sangre y muchos otros llenaban de flores los andenes de la estación Avtozavódskaya, cerca de la que sucedió la tragedia. Guerra de cifras Un comunicado oficial indicó que el atentado causó 39 muertos (a los que algunas fuentes añadieron otro, fallecido en el hospital) más 134 heridos, de los cuales ayer seguían hospitalizados 128. Otras fuentes oficiales cifraron el número de heridos ingresados en 113 y 105, aunque también circularon versiones sobre «hasta 350 heridos». El Comité de Sanidad urbano dijo que en el lugar del siniestro «fueron hallados 24 cadáveres y 32 fragmentos de cuerpos humanos, que deberán ser identificados». Sin embargo, el diario Kommersant afirmó que el número de muertos podría alcanzar los 120. «Hay unos 60 cadáveres completos y otros tantos destrozados», dijo al citado periódico un médico que participó en la recogida de restos humanos en el túnel. Agentes de seguridad dijeron al periódico que había «al menos cien víctimas, pero es una cifra aproximada» y opinaron que la definitiva se sabrá en una semana, cuando termine la identificación de los restos. El atentado con explosivos, cometido en una hora punta de la mañana en un vagón del metro repleto de pasajeros, fue atribuido a radicales islámicos chechenos. Un oficial anónimo del Ministerio del Interior acusó al Servicio Federal de Seguridad (FSB, ex KGB) de ocultar datos que podrían ayudar a prevenir el atentado del metro, esperado en Moscú desde hace tiempo.