Saakashvili atesora más del 80% de intención de voto y sólo la abstención le derrotaría hoy Varios partidos llaman al boicot para anular los comicios en un país en crisis económica
03 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Cerca de tres millones de georgianos están convocados hoy para elegir a su nuevo presidente en unos comicios llamados a legitimar la revolución de las rosas que el 23 de noviembre pasado acabó con once años de gobierno de Eduard Shevardnadze. Mijaíl Saakashvili, el dirigente nacionalista que encabezó esa revuelta pacífica, es el favorito indiscutible entre los seis candidatos que aspiran a la jefatura del Estado. Incluso Shevardnadze está dispuesto a dar su aval a quienes lo apartaron del poder y «acudir a votar sin falta», según explicó un miembro del entorno próximo al derrocado presidente. Según las últimas encuestas, la popularidad de Saakashvili, de 36 años, supera la cota del 80%, mientras que su más cercano competidor, Temur Shashiashvili -un ex funcionario de la depuesta administración-, cuenta con una intención de voto de sólo el 6%. Los otros candidatos son Karltos Garibashvili, presidente de la Asociación Nacional de Juristas; Zaza Sujarulidze, dirigente de la Asociación de los Hijos de Dios, que agrupa a discapacitados; Roin Liparteliani, líder del Partido de David el Constructor, y Zurab Kelejsasvili, subdirector de la publicación Más luz . A última hora, Kelejsashvili anunció que retiraba su candidatura, aunque lo hizo fuera de plazo y su nombre figura en las papeletas. Todos coinciden en que se trata de una contienda electoral en la que solamente la apatía del electorado puede erigirse en el gran y único rival de Saakashvili, un jurista con estudios en Estados Unidos. Según la legislación georgiana, para que las elecciones sean declaradas válidas en ellas debe participar más del 50% del censo electoral y en caso de que ninguno de los candidatos obtenga la mayoría absoluta, los dos más votados concurren a una segunda ronda. Transporte gratis El vicealcalde de Tiflis, Temuri Kurjuli, anunció que hoy el transporte público de la capital, que diariamente es utilizado por hasta 350.000 personas, será gratuito. Durante la jornada de reflexión de ayer, la televisión local emitió insistentes llamados a la ciudadanía a cumplir con su deber cívico. Sin embargo, los partidos Laborista y Nacional Democrático y la Unión de Tradicionalistas han llamado al boicot por la salida de Shevarnadze. La crisis económica es tal que Georgia no tenía recursos ni siquiera para celebrar las presidenciales de hoy, financiadas por EE.UU. y la UE. La deuda exterior del país es de casi 2.000 millones de dólares, lo que equivale al 60% del Producto Interior Bruto georgiano y las arcas fiscales están prácticamente vacías. Según datos oficiales, el 70 % de los casi cuatro millones y medio de georgianos viven en la extrema pobreza.