La retirada de Zimbabue desata una crisis interracial en la Commonwealth
INTERNACIONAL
El presidente Mugabe saca a su país del organismo multinacional en protesta por una sanción La división entre «países blancos y negros» se acentúa en la mancomunidad británica.
08 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Hace año y medio, la Commowealth (Mancomunidad Británica de Naciones) decidió sancionar a Zimbabue y excluir temporalmente al país de las actividades del organismo, en represalia por la falta de limpieza en sus comicios presidenciales y las presuntas violaciones de derechos humanos. La sanción fue prorrogada en el encuentro de las naciones miembro que concluyó ayer en Abuya (Nigeria) y la reacción del presidente Robert Mugabe no se hizo esperar: optó por la retirada inmediata de Zimbabue de la Commonwealth. La medida se hizo pública a través de un comunicado en el que Mugabe tachó el castigo de la mancomunidad de «inadmisible» y que concluyó con un «basta ya». Ya el día antes, el presidente había dejado claro su malestar con un «nos retiramos y se acabó. Hay más clubes a los que pertenecer». El desenlace a este desencuentro ha sido recibido de distinto modo entre los representantes de los 52 países convocados en Nigeria (tampoco está Pakistán, también sancionado). La autoexclusión de Zimbabue parece haber desencadenado un conflicto racial. El primero en aludir al transfondo étnico en el problema fue el ministro de Información de Mugabe, Jonathan Moyo, que calificó de «racista» la decisión de mantener la sanción. De hecho, los partidarios de seguir con la suspensión eran los países blancos de la Commonwealth -Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda y Canadá-, mientras que muchos de los países negros -como Mozambique, Malaui, o Sudáfrica- abogaban por levantarla. Entre los más críticos con el gobierno de la nación africana, estuvo la primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, para quien la retirada de Zimbabue «no supone ningún desastre para la Commonwealth». En esa misma línea, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, afirmó que el presidente de Zimbabue va a «lamentar» su decisión. Globalización para todos La medida adoptada por Mugabe centró la atención del encuentro y eclipsó otros temas como la declaración final. En ella, las naciones miembro exponen que «la globalización tiene que ofrecer oportunidades para que los países en desarrollo transformen sus economías y sociedades mediante la diversificación». La próxima cumbre de la organización, cuyos miembros representan al 30% de la población mundial, se celebrará en Malta en el 2005.