El presidente del Gobierno, José María Aznar, confía en recibir «una propuesta de la presidencia italiana de la Unión Europea para desbloquear las conversaciones ante la Conferencia Intergubernamental (CIG), y expresó su confianza en que la «inteligencia, voluntad y la flexibilidad» permitirán una solución. Reiteró que el Gobierno español está «razonablemente satisfecho» con el proyecto de Constitución Europea, pero no acepta que ahora se pretenda revisar los acuerdos adoptados en Niza por los jefes de Estado y de Gobierno, porque considera que la Convención no tiene potestad para ello y porque genera un problema en la Unión. Modelo Comparó la situación creada con«un coche de cien caballos de potencia. España quiere seguir teniendo esa potencia, sea con un modelo de coche o con otro. Lo importante es mantener el mismo motor», ejemplarizó el presidente. Preguntado por las críticas que su ministra de Exteriores, Ana Palacio, ha realizado contra la presidencia italiana, el presidente contestó que no va a «hablar en contra de nadie» y se limitó a remarcar que «todavía» no ha recibido ninguna propuesta de Italia para desbloquear la situación. «A partir de ahí no juzgo», recalcó, pese a la insistencia de los periodistas extranjeros. Solución En cualquier caso, expresó su deseo de que antes de que finalice este mes, con el cambio de la presidencia en la Unión Europea, se pueda llegar a una solución «con inteligencia, voluntad y flexibilidad», insistió.