Varios gallegos iban a bordo del barco que ardió en Egipto

La Voz AGENCIAS | EL CAIRO

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La policía busca en el río Nilo al vecino de Ciudad Real desaparecido Malestar entre los turistas por la falta de asistencia de la embajada y de las aseguradoras.

17 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Un total de 92 de los 94 turistas españoles que viajaban en el barco que se incendió cuando navegaba por el río Nilo fueron repatriados ayer a Zaragoza, donde les esperaban familiares y empleados de las agencias de viajes. Entre el pasaje se encontraban varios gallegos, procedentes de A Coruña, cuya llegada a esta ciudad está prevista para hoy. Antes de partir de El Cairo hubo una breve discusión en la sala de espera sobre el destino del vuelo fletado por las compañías de seguros. Una parte del pasaje exigía volar a Madrid, pero al final primó la opinión de la aseguradora, que prefería trasladar a los pasajeros desde Zaragoza a sus lugares de residencia (Málaga, Alicante, Extremadura, Sevilla y A Coruña). Estaba previsto que el único herido grave, Javier Blanco, fuese llevado desde Luxor a Getafe en otro avión medicalizado, pues sufre quemaduras en el 40% del cuerpo. Los turistas manifestaron su malestar por la actuación de la Embajada de España en Egipto, puesto que «su ayuda ha sido inexistente», afirmó Carlos Luis Escanciano, uno de los viajeros. «Nadie de la embajada fue capaz de hablar con nosotros. Nadie ha venido a vernos. No nos han dado nada, sólo un salvoconducto para entrar en España. Cuando viaje nunca contaré con la embajada española»», asegura Escanciano. Otro turista, Segundo Espinosa, resaltó que el embajador italiano estaba allí al poco tiempo. El nuestro no». El grupo presentó una denuncia colectiva y otras particulares ante la policía de Egipto contra la naviera alemana Kempinski, que organizó el crucero. Mientras, la policía egipcia busca al único desaparecido en el siniestro, José Luis Carpio, natural de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Sus familiares acusaron ayer a las autoridades españolas de no prestarles un mínimo de atención.