«Salté por un precipicio a un río»

María Pérez-Pla CORRESPONSAL | COLOMBIA

INTERNACIONAL

Mathew Scott, uno de los siete turistas capturados -entre ellos un vasco-, vagó durante doce días por la selva hasta que lo encontraron unos indígenas delirando

25 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«Eran las dos de la tarde, llovía y la visibilidad no era muy buena (...). Estábamos caminando por la montaña, entre barrancos, cuando oí el sonido de un río. Salté rápidamente desde un precipicio. Tuve suerte de no romperme nada». Así comienza Mathew Scott, el británico de 19 años secuestrado en Colombia el pasado 12 de septiembre, el relato de su huida. Scott huyó el mismo día del secuestro unas nueve horas después de haber sido raptado con otros siete extranjeros, entre los que se encuentra el ciudadano español Asier Huegún. Tras vagar por la selva de Sierra Nevada durante doce días, fue hallado, delirando, por los indígenas Kogui que pueblan esas tierras. No sabe quiénes eran A pesar de la gran expectativa que ha creado la huida de uno de los secuestrados, éste declaró que no sabe quiénes eran: «Todos dicen cosas diferentes. Unos decían que eran paramilitares, pero yo no sé quiénes fueron». Añadió que cuando escapó, el resto del grupo se encontraba bien, aunque desmoralizado y que uno de los rehenes israelíes padecía de asma. Según Scott, durante el tiempo que estuvo retenido tuvieron que andar mucho y no les dieron suficiente comida. El británico, que fue trasladado al hospital de las dependencias de la I División del Ejército colombiano en Santa Marta, está bien, según las autoridades, aunque padece desnutrición y cansancio agudo, ya que en los doce días que deambuló por la selva sólo comió unos frijoles y tres naranjas que le dieron los indígenas Koguis cuando le encontraron. Éstos, después de atenderlo con bebidas y plantas medicinales y dejarlo descansar para que recobrara fuerzas, le llevaron hasta una de las patrullas del operativo de búsqueda. Una de las indígenas declaró que Scott se sintió entonces feliz y dijo que «pensaba que se iba a morir». Ante este giro de la situación el comandante del Ejército colombiano, el general Ospina declaró que «no se ha identificado plenamente a los autores del secuestro, aunque hay indicios que señalan al Ejército de Liberación Nacional». Comentó que ya estaban ofreciendo recompensas en la zona y que están abiertos a recibir ayuda técnica de otras naciones. En sus declaraciones, el comandante insistió en la necesidad de que los países afectados pidan la extradición de los secuestradores. «Hablé con representantes de las embajadas y me han dicho que ya están adelantando juicios». La delegación de España en Colombia todavía no se ha pronunciado al respecto. Familiares de Asier Por su parte, el padre y la hermana de Asier Huegún Etxeberría llegaron el miércoles a la capital del país, Bogotá, acompañados por dos funcionarios del Gobierno vasco, para ejercer presión y que los secuestradores liberen al único rehén español lo antes posible. Hasta la zona, conflictiva por ser un lugar de operaciones de la guerrilla, se ha desplazado también un funcionario de la embajada española y el cónsul. El presidente Álvaro Uribe declaró al conocer la noticia de la huida de Scott que «vamos a trabajar hasta el último momento para liberarlos a todos», a lo que añadió: «A mi no me interesa que me cuenten mentiras, si los secuestró la Madre Laura o Santa Teresa de Calcuta, que me lo digan, que también vamos a por ellos». Uribe ha ordenado desplegar cerca de 2.000 hombres para trabajar en la zona divididos en tres grupos, cada uno con un objetivo diferente: seguimiento, observación y bloqueo.