Más de cuatro millones y medio de personas se quedaron sin luz El huracán reduce su fuerza al grado de tormenta tropical y da un respiro a las compañías de seguros
19 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h., el huracán que paraliza Estados Unidos desde hace tres días, tocó tierra ayer en Carolina del Norte. A pesar de que redujo su intensidad al grado de tormenta tropical, el número de víctimas mortales es de al menos 15 en EE.?UU. A su paso por la costa este de Estados Unidos, Isabel dejó más de 4,5 millones de casas y negocios sin electricidad desde Carolina del Norte hasta Pensilvania. Las fuertes lluvias derribaron miles de árboles y postes del tendido eléctrico, desbordaron ríos y obligaron a la evacuación de decenas de miles de personas. En cuanto a los vientos, alcanzaron tal fuerza que hicieron sonar los timbres en algunas casas. El debilitamiento de Isabel ha aliviado a las compañías de seguros, que se habían preparado para cubrir daños por importe de unos 4.000 millones de dólares. Según los primeros cálculos no superarán los 1.000 millones. Más de 300.000 empleados del Gobierno federal se quedaron ayer en sus casas. En Carolina del Norte, Virginia, el distrito de Columbia y Maryland, las escuelas y universidades volvieron a suspender sus actividades. La costa este de EE.?UU. permanecía ayer cerrada a cal y canto, lo que no impidió que las principales cadenas de televisión norteamericanas montaran su particular espectáculo mediático. En los telediarios locales era muy fácil encontrarse a los más intrépidos reporteros luchando literalmente contra viento y marea, intentando transmitir en riguroso directo agarrados a un poste telefónico o con el agua por las rodillas. La intensidad de la cobertura informativa del huracán en EE.?UU. dejó en un segundo plano los efectos de las fuertes precipitaciones en México, donde ya se registraron 12 víctimas mortales en la costa del Pacífico. El presidente George W. Bush declaró zona de desastre a 26 condados en el este de Carolina del Norte y a 18 condados y 13 ciudades en Virginia, por lo que recibirán ayuda para afrontar los daños tras el paso de huracán Isabel.