Expresa su confianza en que aumente la relación con la UE Zapatero se pregunta qué pasaría si él se reuniese con alguien similar a Gadafi.
18 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El jefe del Gobierno español, José María Aznar, subrayó ayer que Libia está dando pasos para una presencia normalizada en la comunidad internacional, como su apoyo a la lucha contra el terrorismo, y respaldó el trabajo de este país para convertirse en un «factor de estabilidad y seguridad». Aznar recordó que es el primer jefe de un Ejecutivo que visita al presidente libio, Moamar Gadafi, desde que el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones a este país. Por eso señaló que se trataba de un viaje «en un momento muy especial» y que se ha concretado después de muchos contactos «discretos» en los que dijo que Madrid y Trípoli han trabajado para lograr la plena incorporación del país a la comunidad internacional. Para lograrlo, cree que el país norteafricano ha dado últimamente pasos «sustancialmente positivos» y que confía en que se consoliden. Destacó «la actitud y el compromiso de Libia en la lucha antiterrorista», su presencia en instituciones internacionales, la aspiración de integrarse en foros como la Organización Mundial del Comercio, el proceso de reformas internas y de apertura de su economía, y la posibilidad de contar con este país como «factor de estabilidad y seguridad». Respecto a que Libia aún tiene sanciones de EE.UU. y Francia, opinó que ese proceso debe avanzar. Y expresó su confianza en que aumente la relación con la UE, que podría llevar a un acuerdo de inmigración, y con España, para impulsar las relaciones comerciales. Preguntado por qué ha hecho este viaje mientras se opone a cualquier apoyo al régimen de Fidel Castro, Aznar dijo que «Libia hace exactamente el camino contrario a Cuba». El líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, se preguntó ayer qué diría el Gobierno si él se entrevistase con alguien con una trayectoria como la de Gadafi. Añadió que Aznar se equivoca de política exterior, pues «lleva dos semanas criticando a Jacques Chirac y a Gerhard Schröder».