La adhesión de los jueces a la huelga de funcionarios amenaza el plan de Lula

Manuel Martínez BRASILIA

INTERNACIONAL

Se oponen a la reforma del sistema de pensiones impulsada por el Gobierno Más de la mitad de los empleados públicos secundan el paro en Brasil

22 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a decisión de los jueces brasileños de sumarse en agosto a la huelga que unos 450.000 empleados públicos mantienen desde hace dos semanas, ha radicalizado la protesta contra la reforma del sistema de jubilaciones impulsada por el presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva. Los jueces han anunciado que pararán sus actividades siete días a partir del 5 de agosto y el día 13 se reunirán para decidir si retoman o no, sus funciones. A la presión de los magistrados se han sumado también los empleados del Banco Central que paralizaron sus actividades durante 24 horas. Los fiscales del Ministerio Público sopesan asimismo, adherirse a la protesta. Pero es el sector de los jueces ante el que más se ha doblegado el Gobierno de Lula en las discusiones sobre el proyecto de reforma del sistema de pensiones. Según los cálculos de los ministros del área económica, la reforma deberá estar aprobada antes de octubre, a fin de evitar males mayores en el ya deficitario sistema de previsión social. Entre otros «privilegios» conservados por los jueces en las discusiones y en detrimento de otros funcionarios, figuran jubilaciones equivalentes al salario en activo, que en algunos casos ronda los 12.300 euros. Lula, que aseguraba que «nada cambiaría» en su proyecto de reforma, ha pedido a los gobernadores de los 27 estados de Brasil que le ayuden a convencer a los jueces para que no se sumen a la huelga.