México castiga a Fox y el PRI se impone en las legislativas

La Voz AGENCIAS | MÉXICO

INTERNACIONAL

Sólo cuatro de cada diez votantes acudieron el domingo a las urnas El Partido Revolucionario ganó en cuatro de los seis estados que elegían gobernadores

07 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Se cumplieron los peores pronósticos. Los sondeos anunciaban índices de abstención muy altos y la participación ha sido la más baja en décadas: el 59% de los mexicanos no fueron a votar el domingo. Se preveía un descenso del Partido de Acción Nacional (PAN), del actual gobernante Vicente Fox, y la derrota ha sido sonora: 30,5% de los votos frente al 34,4% obtenido por Partido Revolucionario Institucional (PRI). Las elecciones del pasado domingo han servido para confirmar tres cosas: el desgaste del PAN tras casi tres años en el poder, el avance de la oposición y el surgimiento de nuevos liderazgos en la carrera presidencial para el 2006. Además del cuerpo legislador los mexicanos escogieron también el pasado domingo gobernantes para seis estados. Especialmente significativos son los resultados en el boyante estado de Nuevo León, donde las familias más ricas de Latinoamérica han dado la espalda al PRI. Vicente Fox ha perdido aquí su principal feudo. El PRI se impuso también en los estados de Sonora, Campeche y Colima, mientras que el PAN ganó en San Luis Potosí y Querétaro. La caída del partido de Fox en estos comicios obedece, según los analistas, al desencanto general de los mexicanos que le eligieron presidente en julio del 2000. El PRI y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), las dos principales fuerzas de la oposición, han sabido aprovechar el bajón del PAN. Andrés Manuel López Obrador, del PRD, arrasó en Ciudad de México y suena a candidato para las próximas elecciones presidenciales, en el 2006. Tanto es así, que cada vez se habla más del «efecto López Obrador» y menos del «fenómeno Fox», de capa caída a la vista de los resultados. Como siempre, todos los partidos han interpretado los resultados a su favor, pero lo cierto es que la actual composición de la Cámara baja se mantiene y ninguno de ellos tendrá mayoría absoluta. No obstante, los líderes de los tres principales partidos se han comprometido a buscar el consenso y trabajar en las medidas necesarias para superar el actual estancamiento económico -50 millones de mexicanos viven por debajo del umbral de la pobreza-. Roberto Madrazo, presidente del PRI, insistió en la necesidad de llegar acuerdos para «construir una democracia mucho más amplia y participativa». De momento, la ciudadanía mexicana se ha mostrado muy apática en estas elecciones.