Pero, a la vez, se considera que dio demasido enfásis a la amenaza Blix nunca creyó que el régimen de Bagdad pudiera lanzar un ataque en 45 minutos.
07 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Una comisión parlamentaria establecida para estudiar si el Gobierno británico mintió o exageró los informes para lanzar un guerra contra Irak, concluía ayer dando una de cal y otra de arena a Tony Blair. Por un lado, lo exculpa de la sospecha de engañar a los diputados, pero, por otro, considera que exageró el peligro potencial del régimen de Sadam Huseín. Por un solo voto de diferencia -el del presidente (laborista)-, exoneró al director de Comunicaciones de Downing Street, Alastair Campbell, de la sospecha de haber trastocado el informe de septiembre, lo que Londres consideraba en tono jocoso «hacerlo más sexy», y algo que, en medio de la polémica, era defendido por la BBC. El documento «estaba bien fundamentado en la información disponible de los servicio de inteligencia», indica el Comité de Exteriores de la Cámara de los Comunes. Sin embargo, subraya que el Gobierno dio demasiado énfasis a ciertos aspectos, por ejemplo la amenaza de que Irak podría desplegar armamento químico y biológico en 45 minutos. La cadena BBC indicó en mayo, citando a la inteligencia, que esta aseveración había sido colocada en el último minuto por Downing Street. La comisión, sin embargo, se mostró más crítica con el segundo informe publicado el pasado febrero y lo calificó de «totalmente inaceptable». Dicho documento era un burdo plagio de un trabajo realizado por un estudiante de EE.?UU. El jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, aseguró ayer una vez más que nunca encontró evidencias de que Sadam Huseín pudiera lanzar un ataque químico en 45 minutos. «Parece un poco sospechoso que Londres y Washington estuvieran 100% seguros de que podían lanzar un ataque de estas características sin tener ni idea de donde estaban las armas».