EE.UU. y la UE piden a Irán que permita inspeccionar su programa atómico

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

SHAWN THEW

Pese a sus intentos de limar asperezas hasta la guerra de Irak, siguen las tensiones en algunos temas Pactan un tratado de extradición, pero no ilegalizar al brazo político de Hamás.

25 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Estados Unidos y la Unión Europea trataron ayer en Washington de dejar atrás las enormes diferencias que generó la guerra contra Irak. Con esa intención anunciaron algunos acuerdos en seguridad y terrorismo, pero ni mucho menos desaparecieron las tensiones en otros temas, como la financiación de Hamás y los cultivos transgénicos . Entre los acuerdos está el de pedir a Irán que coopere con el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), para asegurarse de que no produce bombas atómicas. «Toda la comunidad internacional tiene que obligar a Irán a cumplir con su palabra (de no construir esas armas); si no lo hacen tomaremos medidas», afirmó George W. Bush sin extenderse en explicaciones. Conseguir el compromiso de la UE para forzar a Teherán a permitir las inspecciones de la OIEA era uno de los objetivos de esta cumbre, donde la política exterior conjunta y el comercio eran los principales temas a tratar. La «vieja Europa» «Nuestras diferencias están disminuyendo. Cuando Europa y Estados Unidos cooperan no hay problema ni enemigo que se nos pueda oponer», afirmó Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea, durante el primer encuentro Washington-Bruselas tras la guerra de Irak. Pero, a la vez, lanzó una sutil critica a Donald Rumsfeld: «Mucha gente ha dicho que Europa es demasiado vieja. Quizás, pero la edad ayuda a entender nuestras virtudes y nuestras debilidades». La lucha conjunta contra el terrorismo fue el primero de los temas que se tocaron. El fiscal general John Ashcroft y el ministro de Justicia griego, Philippos Petsanilkos, anunciaron que ambas partes habían firmado nuevos acuerdos de extradición -que no incluye la pena de muerte- y tomado nuevas medidas para permitir el intercambio de datos bancarios sobre los fondos financieros de estas organizaciones. No hubo la misma sintonía en la petición de Bush de que la UE declare ilegal el brazo político de Hamás. Además el presidente mostró su escepticismo ante el anuncio horas antes de una tregua de los grupos radicales palestinos. «Lo creeré cuando lo vea, conociendo el historial de los terroristas». Entre los temas a discutir ayer figuraba el comercio de alimentos transgénicos, que la UE rechaza pese a la insistencia de EE.?UU. -y sobre lo que se atrevió a bromear en el almuerzo Bush- y acuerdos sobre el tráfico aéreo, dirigidos a conseguir los llamados «cielos abiertos».