Putin propone amnistiar a los chechenos que dejen las armas

Miguel Bas MOSCÚ

INTERNACIONAL

Del proyecto quedarán excluidos los implicados en delitos graves Gesto de buena voluntad del presidente ruso a pesar de los últimos atentados

15 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, presentó ayer al Parlamento un proyecto de ley de amnistía para los participantes en el conflicto armado en Chechenia, pese a los sangrientos atentados terroristas de los últimos días. En un mensaje al presidente de la Duma, Putin indicó que el proyecto puede ser «examinado de manera urgente» y, según fuentes parlamentarias, ser aprobado ya la próxima semana. El proyecto fue presentado después de dos atentados terroristas en Chechenia (el lunes y el miércoles), que causaron 80 muertos, en su mayoría civiles, y de que el Ministerio del Interior checheno informara de la existencia de un destacamento separatista de 36 mujeres kamikazes dispuestas a continuar la cadena de ataques. La medida ha sido adoptada como gesto de buena voluntad tras la aprobación del referéndum sobre la integración de la república en Rusia. La amnistía se extiende al territorio de la vecina república de Ingushetia, donde también se produjeron enfrentamientos, y beneficiará a «las personas que cometieron delitos a partir del 1 de agosto de 1993 y hasta el momento de entrada en vigor de la resolución». También podrán acogerse a la medida de gracia «los que renunciaron o renuncien a su participación en grupos armados ilegales, cesen la resistencia armada o depongan voluntariamente las armas antes de la medianoche del 31 de julio del 2003». De acuerdo con el mensaje presidencial, «la amnistía no debe extenderse a personas que hayan perpetrado asesinatos, secuestros, violaciones, atracos armados y otros graves delitos». De este modo, quedarán fuera los líderes separatistas, los comandantes y los combatientes más conocidos. El Kremlin se niega a calificar como una guerra el conflicto checheno -en el que han muerto entre 30.000 y 80.000 personas, en su mayoría civiles- y lo presenta como un episodio más de la campaña antiterrorista internacional.