La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha adoptado, por 24 votos a favor, 20 en contra y nueve abstenciones, una resolución moderada sobre Cuba, que no hace ninguna referencia a la reciente ola de represión contra disidentes y que urge al régimen de Fidel Castro a recibir a la emisaria del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, la francesa Christine Channet. Esta resolución «moderada» fue aprobada durante la sesión celebrada ayer en Ginebra por los países latinoamericanos que la presentaron, Nicaragua, Perú y Uruguay, con el apoyo de Estados Unidos y los quince países miembros de la Unión Europea (UE). Poco antes, la comisión rechazó la enmienda presentada a última hora por Costa Rica, por 31 votos en contra, 15 a favor y siete abstenciones, en la que se expresaba «una gran preocupación por la reciente detención y duras condenas contras miembros de la oposición», sin hacer mención explícita a los casos de los 79 disidentes ni la ejecución de los tres secuestradores de la lancha. Embargo Además, la comisión rechazó por 26 votos en contra, 17 a favor y 10 abstenciones la enmienda presentada por Cuba en la que se pedía el levantamiento del «embargo unilateral e ilegal» que EE.UU. le impone desde hace 40 años.